Inquietud de militares ¡cuidado!

No se cansa el presidente López Obrador de culpar a los militares de la violencia en el país. Los que ya se están cansando son los militares de esta situación, lo que podría ser altamente peligroso para el gobierno actual. Tanto el secretario de Marina como el de la Defensa Nacional ya le dijeron a AMLO que le baje, que deje de mentir y que los respete. O que se atenga a las consecuencias, agrego yo.

Primero, el día que el presidente habló de la muerte de 14 policías tras una emboscada en la comunidad de El Aguaje, en Aguililla, Michoacán, acusó que a pesar de que todos los días lucha contra la violencia, según Él, los gobiernos anteriores la dejaron crecer (siempre los anteriores, nunca el suyo que lleva más de un año en el poder porque empezó a gobernar en julio de 2018). “Yo quisiera -dijo- que se avanzara más, trabajo todos los días para eso, trabajamos todos, pero lo dejaron avanzar (otros, no Él), crecer mucho, y hubo estrategias equivocadas queriendo enfrentar la violencia con la violencia”. 

Ese mismo día y en la misma conferencia mañanera, el titular de la Secretaría de Marina (Semar), Rafael Ojeda Durán, tomó el micrófono para decir que “no es cierto” que la violencia en el país haya aumentado cuando las fuerzas armadas salieron a las calles, “nosotros -dijo- no somos los violentos, sólo responden a los ataques de la delincuencia”.

“Quiero que entiendan -agregó- que sí estamos trabajando, el esfuerzo que estamos haciendo es mucho, no es que estemos como dice usted (López Obrador), que si podemos resolver la violencia con violencia. Las fuerzas armadas no emplean la violencia, emplean las estrategias y aplican su entrenamiento simplemente para defenderse de los agresores. “Nosotros no somos los violentos, muchos (como López Obrador) hablan de que las fuerzas armadas son muy violentas, hay quienes dicen que cuando las fuerzas armadas salieron a las calles se recrudeció la violencia y no es cierto, nosotros respondemos a los ataques de la delincuencia organizada, eso es lo que quiero que entiendan, por favor”.

Y se lo dijo el Secretario de Marina en su cara a López Obrador, no se lo mandó a decir. Le dijo que miente y que ya estuvo bueno. El secretario de la Defensa por su parte, Jefe del Ejército, mientras Ojeda Durán Hablaba, Él permanecía con la cabeza inclinada, parecía que leía algunos documentos y por momentos que anotaba algo. Como si no fuera su turno.

Eso fue el 15 de octubre, un día después de la masacre de policías en Michoacán. Pero ese mismo día, horas más tarde fue el Ejército por un grupo de sicarios del narcotráfico a Iguala, Guerrero y dio muerte a 14 de ellos en Tepochica, muriendo también un militar, el cabo que manejaba la ametralladora al frente del convoy del Ejército.

No estaba pues tan tranquilo como parecía en esa Mañanera el general Luis Crescencio Sandoval, más bien estaba planeando la respuesta al Crimen Organizado, que fue letal. El comentario de López Obrador al día siguiente fue: “Muy lamentable lo del enfrentamiento en Guerrero, la pérdida de 14 seres humanos (el cabo que también murió no era humano, había llegado de Marte o de algún otro planeta, en todo caso ese no importa), muy lamentable esto, tengo el informe, (de que) fue un tema que se da, vamos a decir, producto de una rutina de vigilancia, de una patrulla del ejército con un grupo, con una célula de presuntos delincuentes y se encuentran frente a frente”. Ya no habló de que fue una masacre cometida por el Ejército, como lo hubiera hecho en días anteriores, antes de que el almirante Ojeda Durán le dijera que ya basta.

También dijo: “No queremos enfrentamientos, no queremos la violencia. Vuelvo a hacer un llamado a que se abandonen las armas, no queremos que con la violencia se resuelvan los problemas. Hace falta la paz para el país, lo vamos a lograr, nada más que son inercias. Se dejó crecer mucho este problema y vamos a buscar resolverlo”. Ya no habló tampoco de acusar a los delincuentes con sus mamás, sus papás y sus abuelitos, ni de decirles ¡Fuchi Guácala! para ahuyentarlos.

Hasta ese momento, tras de la masacre en Aguililla, el reclamo del Almirante el Presidente, y la matanza en Iguala, empezaba yo a pensar que algo andaba mal entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas. Paro faltaba lo peor, dos días después se estremeció el país con las noticias de Culiacán, que le dieron la vuelta al mundo y que varios de los medios más importantes, de Estados Unidos, Reino Unido, España y Francia, bueno, hasta en Australia, lo dieron a conocer como que el Crimen Organizado había derrotado al gobierno mexicano. Peor que en Colombia, dijeron los colombianos.

Al secretario de Seguridad Pública Alfonso Durazo se le ocurrió hacer un operativo con su Guardia Nacional (en la que la mayoría son militares), para capturar en su feudo a Ovidio Guzmán, hijo del Chapo Guzmán, tan mal ejecutado que fue un desastre total. Los militares hicieron su trabajo y lo hicieron bien, lo capturaron, pero ante las amenazas de cientos, tal vez miles de sicarios de todas las organizaciones de narcotraficantes que hay en Sinaloa y que no son pocas, de asesinar a las familias de los militares a las que sacaron de la colonia donde viven y las formaron frente a una pipa de gas para hacerlos estallar, se optó por liberar al detenido.

Ante un evento de tal magnitud, el presidente López Obrador en lugar de estar atento al desarrollo de los hechos, volaba en un avión comercial rumbo a Oaxaca, para escuchar que los niños de una banda de guerra corearan “Es un honor, estar con Obrador”. Primero dijo que no estaba enterado del operativo, después que sí y que él ordenó liberar al detenido, dijo también que ni enterado estaba de que hubiera una orden de aprehensión con fines de extradición, es decir que se lo pidió Trump, como le pidió (le ordenó) que detuviera a los migrantes en la frontera sur), y después que sí, que se atendió a una orden de aprehensión. En todo caso Andrés Manuel López Obrador mintió y violó la ley, la violó al ordenar que se detuviera a una persona sin una orden judicial, o la violó al ordenar que fuera liberado. Las dos cosas son un delito y se castigan hasta con 10, 15 o 20 años de prisión porque es un agravante si es un funcionario público quien lo comete.

Como quiera los que salieron más raspados fueron los militares, a quienes se tachó de irresponsables, incompetentes, pendejos y todo lo que se acostumbra en estos casos. Este miércoles le dijo un reportero a López Obrador en su mañanera “…le están ocultando información, porque con una mentira tras otra, hay otra mentira más, porque las benditas redes sociales refieren que Ovidio no estaba dentro de un domicilio, estaba en una marisquería y había comensales con menores de edad, ¿sabía usted que el hijo de Alfonso Durazo fue compañero de primaria, hasta el sexto año de primaria de Ovidio?, ¿tenía esa información?, ¿tiene la información de que en este operativo habrían participado agentes de la DEA?, ¿sabía del encuentro del gobernador de Sinaloa en semanas anteriores con el titular de la DEA?”

El presidente contestó: “Mire… esteee… no me gusta la especulación, no hago conjeturas… yo… procuro tener información, de primera, y la tengo, y no permito, que nadie me manipule, nooo me comparen, porque eso sí calienta”. No contestó a ninguna de las preguntas, pero sí le recordó al reportero que no lo comparen, porque eso sí calienta.

Hay varios supuestos militares usuarios de Twitter, que no ponen sus nombres reales por razones obvias. Uno de ellos, que se hace llamar Primero soy Militar, escribió encima del video donde se muestran las preguntas del reportero y lo que dijo el Presidente: 

“No me comparen porque eso sí calienta”, ¿unas palabras te calientan? Las tres Fuerzas Armadas estamos bien pinc#3$ calientes lópez, y no nos vas a frenar, estamos tomando fuerza, estamos hartos de que todo lo que dices sea MENTIRA, queremos un comandante REAL, no un Cura.

Claro que ese tuitero podría no ser militar, sin embargo radiofórmula.com.mx, que es un medio serio, publicó bajo el encabezado “Nos quieren mandar al infierno: militares se defienden tras fallas en captura de Ovidio Guzmán” lo siguiente:

En redes sociales circularon videos y mensajes emitidos por militares, quienes buscan limpiar su honor tras los hechos de Culiacán. Luego de la captura y posterior liberación de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, militares hicieron circular mensajes en redes sociales donde defendieron su actuación frente a las fuerzas del crimen organizado.

La respuesta de los militares vino luego de que se criticara la estrategia del gobierno para detener al joven Ovidio, acusado de actividades relacionadas con el narcotráfico. En un primer video, los soldados hicieron un balance del estado de fuerza de los sicarios al servicio del también conocido como “El Ratón”: 350 elementos contra 700 u 800 delincuentes.

Los militares en todo momento argumentaron haber cumplido con el objetivo de detener a Ovidio Guzmán y acusaron de cobardes a los sicarios que amenazaron con atacar a inocentes, entre ellos a los familiares de los soldados. En otros mensajes distribuidos a través de Twitter se pueden leer mensajes donde los uniformados se deslindan de las decisiones tomadas por el gobierno de la República.

“Piensan que nos rendimos… Puede que los altos mandos del gobierno a veces no actúan de la mejor manera, pero ellos son ellos y nosotros somos nosotros. Los murciélagos no aprendimos a rendirnos sino a avanzar, lamentablemente ellos dan las órdenes”.

“Quieren comprarnos… Pero para nosotros el verdadero valor no está en pesos sino en lealtad, algo que no toda la gente conoce. Quieren derrotarnos… Pero aunque nuestra sangre escurra seguiremos en pie de batalla”.

“Nos quieren mandar al infierno… Pero de ahí salimos un día con la consigna de defender a nuestra gente por siempre”, se expresa en uno de los múltiples mensajes.

Eso ya da una idea de cómo está la relación entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas, pero ahí le va el remate: Este miércoles, el periodista Hugo Páez en su portal dio cuenta de un desayuno que tuvieron el martes 22 más de mil militares, en el que el General Secretario de la Defensa, Crescencio Sandoval dijo textualmente: “No estoy de acuerdo con lo que está pasando.” 

Dice la nota: “Ciudad de México 22 de octubre (AlmomentoMX).- El General Secretario de la Defensa, Crescencio Sandoval dijo que no está de acuerdo con lo que está pasando, en un discurso con clara lealtad para el Comandante Supremo, Andrés Manuel López Obrador, pero con un tono de profunda preocupación.

El honor herido obliga a tomar medidas drásticas, una de ellas sin ser formalizada (aún): “Si la situación se agrava, nos reuniremos en el Campo Marte todos los generales para tomar medidas drásticas”. 

El General Gaytán, designado por los asistentes como el vocero de ese momento, pronunció palabras más firmes por el sentir de sus pares: La Nación está en riesgo.

La plática en las mesas, con asistencia de más de mil militares, gravitó sobre la salida de familias de militares de la Unidad Habitacional de Culiacán Sinaloa y la humillación al Ejército.

Caras largas y desencajadas se podían apreciar en el desayuno de este martes en el Salón República de la Secretaría de la Defensa Nacional, convocado por el General Secretario Luis Crescencio Sandoval. 

De acuerdo con el portal de Hugo Páez, la reunión de generales Diplomados del Estado Mayor en activo y retirados, tuvo especial interés por los acontecimientos del jueves 17 de octubre en Culiacán Sinaloa, donde las Fuerzas Armadas sufrieron una vergonzosa derrota, medida en el pulso de la opinión Pública.”

Hasta ahí la nota del portal de Hugo Páez, que fue hackeado y tirado en varias ocasiones, pero en esto de las redes sociales siempre hay alguien que lo copia a tiempo, lo replica y luego otro y otro y así, es muy difícil ocultar algo. 

Mis conclusiones: 1.- Si el General Secretario aún es leal al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, a duras penas pudo sofocar lo que tenía visos de convertirse ya en un golpe de estado, prometiendo que “si la situación se agrava, nos reuniremos en el Campo Marte todos los generales para tomar medidas drásticas”.  2.- Como Andrés Manuel López Obrador desconoce la historia, ignora el tipo de medidas drásticas que tomaron los militares en España, en Chile, Argentina y otros países ante el peligro de que se instalara un régimen comunista en ellos. 3.- Tanto el embajador de Estados Unidos en México, como el Subsecretario de Estado del país vecino, expresaron ya su preocupación y molestia por el fracaso en Culiacán. No me extrañaría que haya sido la propia DEA la del montaje siniestro, para que su presidente Trump tenga (aún más) agarrado de los esos a AMLO. Y 4.- Si López Obrador fuera menos pendejo, cambiaría sus abrazos por balazos, antes de que le pase lo que a Salvador Allende en Chile en 1973.

Escogimos la deshonra

Esto no es mío, no lo escribí yo, pero me pareció tan acertado que pensé en reproducirlo, se llama:

“¿Culpas absolutas?”

“Cuando Neville Chamberlain, el primer ministro inglés, regresó ufano de una reunión con Hitler y creyó haber evitado la segunda Guerra Mundial, Winston Churchill le dijo: “Se te ofreció poder elegir entre la deshonra y la guerra y elegiste la deshonra, y también tendrás la guerra”.

Al respecto el actual sector empresarial mexicano enfrenta un grave dilema: o defiende justificadamente sus empresas, o se enfrenta con coraje y honor a AMLO y a sus políticas económicas suicidas.

Todo parece indicar que ha elegido la deshonra, al no intentar contener la debacle que viene, y finalmente tendremos la debacle y la deshonra, como aconteció con los banqueros expropiados de 1982, cuando bien pudieron haber mandado de “vacaciones” a los operadores de los sistemas electrónicos para no pagar cheques, con lo cual, López Portillo, ante la parálisis económica, hubiera tenido que dar marcha atrás a su decreto expropiatorio.

Por salvar a sus compañías, insisto, menudo dilema, los empresarios venezolanos hundieron a su país al acobardarse ante Chávez cuando todavía podían haber elegido entre la deshonra y la dictadura.

En México elegimos la deshonra y, por lo visto, enfrentaremos una previsible debacle en términos de “0” crecimiento económico.

¿Acaso piensan los empresarios que AMLO les cree, los respeta y no los desprecia, cuando conoce la fuga de capitales por 20,000 millones dólares? ¿Quién es más culpable, aquel que destruye la economía con políticas cuya ineficiencia ya ha sido demostrada, o quien salva su patrimonio construido después de años de trabajo para dejarlo fuera del alcance de un hombre que gobierna de acuerdo a sus estados de ánimo y aplica una justicia selectiva?

Los contribuyentes también callan cuando los impuestos, propiedad del erario, pagados con grandes esfuerzos, inexplicablemente se convierten en dádivas para comprar votos, en lugar de destinarlos al financiamiento de servicios públicos, hoy en día severamente criticables en materia de seguridad, salud, educación e inversiones vitales en obras de infraestructura. Serruchamos inconscientes la rama sobre la que estamos sentados.

¿Cómo hablar de culpas absolutas, cuando solo algunos gobernadores amenazaron con el rompimiento del Pacto Federal si se insistía en la desaparición de poderes o en el recorte de participaciones federales que anticipa la ruina de su gestión pública?

Las organizaciones de padres de familia han aceptado la imposición de una reforma educativa que desdeña la capacitación y evaluación de los maestros de nuestros hijos para continuar incubando la mediocridad en las aulas escolares.

De la misma manera en que las organizaciones de médicos no se unen en una imponente marcha callejera para denunciar su impotencia cuando sus pacientes de todas las edades fallecen por la falta de medicamentos y de equipo quirúrgico.

Ahí están los periodistas, con sus debidas excepciones, que evaden la crítica, temerosos de una represalia política y a la espera de un nuevo sobre con dinero, así como los diplomáticos de carrera que no arremeten contra el vergonzoso entreguismo de la 4T, ni se inconforman ante los insultos propalados por Trump en contra de México y callan junto con una nación humillada y silenciosa.

Imposible dejar en el tintero a los abogados que observan pasivos el desmantelamiento de nuestra democracia, la herencia de nuestros abuelos. ¿Y la voz apenas audible de los intelectuales, obligados a advertir los peligros de una dictadura, y nuestros maestros de economía, historia, sociología y psiquiatría, que rara vez opinan. Y los senadores que atropellan y traicionan a su propio electorado con leyes inconstitucionales y terroristas en las que ni ellos creen en aras de su evolución política?

A la sociedad mexicana también se le ofreció poder elegir entre la deshonra y la debacle económica y social. Todo parece indicar que elegimos la deshonra, y que tendremos otra debacle, a menos que todos juntos presionemos para evitarla”.

Esto ya lo escribí yo y

tiene que ver con Tepatitlán

El miércoles de esta semana me pidieron opinión acerca de qué tema sería bueno para el sondeo de opinión semanal que publica el semanario. Contesté: Bueno, dice la autoridad municipal que andan más o menos en redes sociales, es decir, que a través de las redes sociales se entera la gente de lo que está haciendo el ayuntamiento de Tepa, podrían preguntarle a la gente si sabe qué está haciendo el ayuntamiento…

Así se hizo y el resultado fue un desastre, casi todas las personas contestaron que no está haciendo nada, o que no saben que esté haciendo algo. Yo se lo dije a la Primera Autoridad: “Señora, en la colonia donde vivo, una colonia muy popular donde la mayoría es gente pobre, yo escucho lo que oye la gente y le puedo decir que de cada 10 vecinos, a lo mejor dos se enteran de las noticias a través del Facebook, el Twitter o el Instagram, las otras ocho lo hace a través de la radio local, se lo digo porque lo tienen a todo volumen y cuando estoy en la calle tengo que escuchar su música y sus noticias. Usted dice que en Redes Sociales no están tan mal, bueno…”

Ese mismo día nos ofreció la Señora reunirse con nosotros (a los que margina la Dirección de Comunicación Social) cada mes, junto con alguno de sus directores para tener acceso directo a la información, incluso dijo que sería bueno hacer un chat, es decir un grupo de Watsapp para comunicarse Ella con nosotros. Se hizo, y por andar de hocicón no me invitaron, no me incluyeron en ese grupo, cosa que no lamento demasiado porque incluyeron preferentemente a páginas de internet que se dedican exclusivamente a vender anuncios, no a informar.

Con excepción de Kiosco Informativo que merece todo mi respeto, y de otra página de Arandas que sí reportea, los demás, 16 en total no sé quiénes son. Bueno, a una sí la conozco y a Lalo Castellanos también. Los demás son sólo números telefónicos que no sé a quiénes pertenecen, aunque uno tiene la imagen de la señora Nena de Anda y otro la de la estimada Veva Venegas. Hay una que se llama Jessi cuya info dice “Vive, solo vive”; y otra, Antonia, que dice: “Cosió los sueños rotos con una sonrisa”, ni idea de quiénes podrán ser, comunicadoras no.

No están en cambio Ramón Muñoz, Basilio Gutiérrez, Víctor Manuel Mendoza “Tabasco” ni Yuly Alvarado, a los que yo conozco en el medio de la comunicación, así que creo que no me pierdo de nada importante al no estar en ese chat. Si la Autoridad considera que esas páginas de internet le van a dar difusión a su labor, le deseamos suerte. Igual seguimos a sus órdenes para cuando haya que decir algo que sea del interés general de la población.

En lo personal, lo único que yo sé que está haciendo el Ayuntamiento, o que va a hacer más bien, es de unos colectores que hará Obras Públicas, y de la excelente labor que está haciendo la Dirección de Promoción Económica con su Olimpiada del Emprendimiento, hay muchos muchachos que quieren crear su propia impresa y eso va a redundar en beneficio de Tepatitlán. De lo demás, ni idea.

Vandalismo

Como son tiempos de transformación… de la Cuarta Transformación, o de la transformación de cuarta como le llaman muchos mexicanos, en la que todo debe cambiar, para mal o para peor (la reversa también es cambio y se usa para retroceder, que es justamente lo que le está pasando a México), tenemos ahora nuevas efemérides que celebrar y no una, sino tres. En lo sucesivo y en tanto no tengamos un gobierno serio en nuestro país, del 26 de septiembre al 2 de octubre será cada año la Semana del Vandalismo.

Efemérides, dice el diccionario, son acontecimientos importantes ocurridos en una misma fecha, pero en años anteriores. Y para que no se olviden se les recuerda con una placa, una ceremonia, un desfile, una marcha de protesta… o con vandalismo y destrozos que es lo que ha puesto de moda la Cuarta Transformación. No meter el orden es fomentar el desorden, no aplicar la ley invita a desobedecer la ley, que es (in)justamente lo que están haciendo el presidente Andrés Manuel López Obrador y la intendenta, regenta o lo que sea de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

A propósito de placas, en el Parque de la Señoría de la ciudad de Xalapa a donde iba yo a hacer ejercicio todas las mañanas, había una en la orilla de uno de los varios jardines, que decía: “En este lugar, el 19 de septiembre de 1867, no pasó nada”. Debí tomarle una foto pero aún no se usaban los memes. En la ciudad de México, en cambio, sí pasaron muchas cosas el 26 de septiembre, y luego el 29 y luego el 2 de octubre, o sea cada tres días.

El día 29, vándalos, delincuentes encapuchados (porque son cobardes) causaron destrozos, saqueos y afectaciones a la gente en el Centro Histórico de la capital de la República, para conmemorar así el quinto aniversario de la desaparición de otros 43 delincuentes que supuestamente estudiaban en la Escuela Normal de Ayotzinapa, en Guerrero, aunque se dedicaban a todo menos a estudiar.

Tres días después, el 29 protestaron las mujeres feministas (yo les llamo hembristas porque son la contraparte del machismo, otros les llaman feminazis), marcharon para exigir su derecho al aborto y vandalizaron también algunos edificios del Centro Histórico que fueron pintarrajeados con sus insultos y demandas, especialmente la Catedral Metropolitana, porque ellas sienten que es la Iglesia Católica su principal enemigo porque ésta defiende la vida.

Ese mismo día, domingo, las estuvimos esperando frente a la catedral de Guadalajara, porque marcharon también en esta ciudad y se temía que hicieran lo mismo que en la Ciudad de México y en otras ciudades donde han atacado a los templos católicos como en Argentina, siempre contra los católicos, nunca han atentado contra un templo protestante o contra una sinagoga, mucho menos contra una mezquita, contra unos no porque comparten ideología, y contra los otros no porque les cortarían la cabeza si ofenden a Alá o a Mahoma su profeta.

Las esperábamos alrededor de 400 católicos afuera de la Catedral para impedirles que dañaran el edificio, o peor aún que ingresaran y cometieran algún sacrilegio. ¿Algún lector cree que exagero? le cuento: No se atrevieron a llegar hasta frente a la catedral. Procedentes del oriente de la ciudad -del rumbo de la Calzada Independencia- subieron por la calle Pedro Moreno y dieron vuelta en la de Corona y pasaron frente al Palacio de Gobierno. Al darme cuenta acudí hasta la esquina de éste en Corona y Morelos para ver el espectáculo y grabarlo, y transmitirlo en vivo según yo, lo que no pude hacer porque no sabía cómo hasta que me explicaron y lo hice sólo al final.

Algunas sin ropa en la parte superior del cuerpo mostraban las tetas, pintarrajeadas sus panzas, embozadas, bailaban, insultaban y gritaban, entre otras cosas “¡Saquen sus rosarios, de nuestros ovarios!”. Un hombre de edad que observaba comenzó a gritar a su vez “¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Cristo Rey!”, y en respuesta una de las muchachas se le acercó, le dio la espalda y comenzó a hacer junto a él movimientos sexuales, como dándose de sentones encima de un hombre, luego se abrió de piernas y golpeaba con sus genitales el pavimento, para luego llamar a otra de las manifestantes y simular que sostenían una relación.

¿De dónde sacaron la descabellada exigencia de que saquen los rosarios de sus ovarios? De la razón no, es una consigna totalmente sin sentido, simplemente la copiaron de sus colegas argentinas (donde están más locas las abortistas), que además de “Saquen sus rosarios, de nuestros ovarios” gritaban “Iglesia, basura, votó a la dictadura”. Por cierto, andaban ahí algunas “mujeres” que vinieron de aquel país para asesorar y darles cuerda a las de Guadalajara. Son inconfundibles los argentinos porque hablan su propia versión del idioma español.

Y si pongo “mujeres” entre comillas es porque ellas mismas reconocen que son lesbianas, que se sienten hombres. Llegaron hasta la parte trasera de la Catedral y de ahí se fueron a la Plaza de la Liberación, ahí se sentaron la mayoría (serían una cuatrocientas o quinientas) mientras otras pronunciaban discursos y decían “nosotros las lesbianas tenemos derecho a…” por eso las comillas. Ahí se molestaron porque grababa yo con mi celular, trataron de quitármelo, las esquivé y como quiera me corrieron y lograron interrumpir la transmisión. Antes de detenerse estaban desquiciadas mientras marchaban, por eso no dudo que hubieran llegado hasta la Catedral a causar destrozos, si no les hubieran informado que había cientos de católicos esperándolas.

¿Y ya sabe usted qué dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando le preguntaron acerca del vandalismo en el centro histórico de la ciudad de México? Pues contestó que los va a acusar (a los vándalos delincuentes) con sus mamás, con sus papás y con sus abuelitos. Al dizque presidente de México esto le causa gracia y le da motivos para hacerse el gracioso, a los mexicanos no, las pérdidas millonarias que tuvieron los negocios no los hacen reír sino mentar madres, a los vándalos y al gobierno, al de la ciudad de México y al de la República.

Y bueno, para terminar la Semana del Vandalismo, el 2 de octubre marcharon para recordar los hechos sangrientos de 1968 en Tlatelolco, aunque antes se tomaron medidas. ¿Ya sabe usted lo que se le ocurrió a López Obrador para evitar el vandalismo?, no que vigilara la policía, no en utilizar a la Guardia Nacional para contener a los vándalos, se le ocurrió que los ciudadanos hicieran cordones humanos para evitar que atentaran contra los comercios y edificios. Y tras de conocer esta idea genial, la regenta de la CDMX ordenó que los empleados de su gobierno pusieran en práctica la brillante estrategia de su presidente. Lo hicieron, pero a los primeros botellazos y bombas molotov salieron huyendo.

¿De qué se trata?, ¿de que haya un enfrentamiento trágico entre ciudadanos y anarquistas “conservadores” como los llamó AMLO? Para mí que los vándalos son elementos de la Guardia Nacional vestidos de civil y encapuchados, muy probablemente inmigrantes que acaban de llegar de Centroamérica (yo siempre dije que a eso venían algunos), es decir, gente del propio López Obrador, de Claudia Sheimbaum y de Morena, pagados por el gobierno con nuestros impuestos para sembrar el terror y provocar una revolución más acelerada, para alcanzar y rebasar si es posible a las dictaduras comunistas de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Esa impresión tengo, porque si voy yo a vandalizar a mí sí me agarran a madrazos y me encarcelan, mínimo. Conmigo no va a bromear al presidente con que me va a acusar con mi mamá, a mí primero me rompen la madre y dejan la chunga para después. Y a ellos no, a ellos los apapachan, los estimulan y yo creo que hasta les pagan.

Pero ya llegarán las elecciones intermedias de diputados, gobernadores y alcaldes en el 2021 y entonces nos vemos en las urnas…

Por la vida y la familia

Hay una guerra sin cuartel entre dos visiones del mundo. Una, la de aquellos que quieren que disminuya la población a costa de lo que sea, para establecer un nuevo orden y manejar al mundo desde un gobierno central único. Y la otra, la de quienes se oponen.

La primera intenta destruir a la familia para evitar que sigan naciendo bebés y así detener el crecimiento de la población; promueve el aborto para asesinar a los que ya fueron concebidos; impulsa el feminismo para que las mujeres odien a los hombres; financia y acelera a los colectivos LGBTTT con el mismo fin, para tratar de que sean cada vez más los homosexuales y lesbianas, que al repudiar al sexo opuesto no se puedan reproducir; y recientemente promueve y defiende el matrimonio entre personas del mismo sexo para eso, para que no nazcan más bebés. Y finalmente está promoviendo también la eutanasia, es decir, ayudarle a morir al que esté enfermo para que haya uno menos en este mundo.

Para éstos no existe Dios, el hombre es el centro del universo y como dijo la filósofa de la tortillería: No hay más allá. En realidad quiso decir que se había terminado la masa: “No hay masa ya”, pero se entendió como que todo termina con la muerte. De ahí que no les importe asesinar a inocentes en el vientre de su madre, y que promuevan darle gusto al cuerpo como en las ciudades bíblicas de Sodoma y Gomorra, donde hasta a los ángeles que envió Dios les querían dar pa´ sus chescos… Hombres con hombres, mujeres con mujeres, adultos con niños, humanos con animales, todo lo que les cause placer, al fin que no hay masa ya.

Para los oponentes, entre los que me cuento, existe un Ser Supremo Creador del Universo, que es todo poderoso y justo y por lo tanto no nos puede tratar igual a los asesinos que decapitan y descuartizan a sus semejantes, y a mí que trato de no hacerle mal a nadie. Para éstos, para quienes tenemos esta visión del mundo, importa la vida, la familia, el matrimonio, los hijos, el respeto, y todos los valores que nos enseñaron desde pequeños y los demás que fuimos aprendiendo con el tiempo. Y estamos en contra de todo lo que defiende la otra parte: el aborto, el mal llamado “matrimonio” entre personas del mismo sexo y en general de la Ideología de Género.

Quiero pensar que esta guerra no es más que la continuación de la eterna lucha entre el bien y el mal, que comenzó antes de que existiera la humanidad. Según el Apocalipsis, en el cielo, cuando el ángel Luzbel se rebeló contra Dios, quiso ser como Él y el arcángel Miguel lo combatió y lo venció arrojándolo al infierno, donde se convirtió en Satanás o Diablo, llamado también Lucifer. Luego vino la creación de la humanidad -según la Biblia- y la lucha continuó: Caín, hijo de Samael (uno de los ángeles del Ejército derrotado de Lucifer) y de Eva -según la Leyenda del Templo de los masones- dio muerte a Abel, hijo de Adán y Eva según la Biblia (aunque ésta dice que los dos eran hijos de Adán y Eva). Dios se enojó mucho con Caín por esto y lo castigó condenándolo a vivir errante por toda la eternidad. De éste (Caín, hijo de Samael, embajador de Satanás en la tierra) desciende toda la maldad de los seres humanos, aunque los masones se sienten orgullosos de ser sus descendientes y se llaman a sí mismos Tubal-Caín o Hijos de la Viuda.

Eso dice, por lo menos, la Leyenda del Templo. Lo cito sólo para afirmar la idea de que hay una guerra entre los buenos y los malos desde que el mundo es mundo. Y ahí están en la Biblia numerosos pasajes que hablan de esto, desde el Antiguo al Nuevo Testamento: cómo fue rechazado Abraham en Egipto y en Canán, cómo fue a dar su sobrino Lot a Sodoma donde todos eran unos pervertidos, cómo agandalló Jacob a Esaú (hijos de Isaac y nietos de Abraham) engañándolo con un plato de lentejas, cómo se pusieron de acuerdo los 11 hijos de Jacob para vender a su hermano José a unos mercaderes que lo llevaron a Egipto, cómo pelearon durante años los israelitas (descendientes de los doce hijos de Jacob, que dieron lugar a las 12 tribus de Israel) contra el ejército del Faraón, cómo les dio Dios las Tablas de la Ley a través de Moisés y cuando bajó éste de la montaña ya estaban adorando a un becerro de oro… Siempre el bien contra el mal, en el Nuevo Testamento Satanás tentando a Jesús, la turba azuzada por los fariseos exigiendo que lo crucificaran, siempre la creación de Dios, contra los descendientes de Lucifer. 

Lo de ahora es lo mismo de siempre, creo. Siempre ha habido ladrones, asesinos, pervertidos…  Aunque ahora parece haber más que nunca, parecería que el mal le ha ganado terreno al bien, que Satanás gobierna sobre la tierra. Hace sólo 3 días en Oaxaca se aprobó la legalización del aborto, para poder asesinar a inocentes indefensos con todas las de la ley. Las feminazis, hembristas (como los machistas) más que feministas,  estaban felices, eufóricas y festejaban; los padres de familia, tristes, muy enojados, maldecían. Algunos dijeron que votaron por Morena, pero que  no esperaban que los diputados de Morena estuvieran contra la vida, que ya se las pagará este partido en 2021.

Una mujer llegó con el ginecólogo y le dijo: “Doctor tengo un problema muy grave y necesito que me ayude, el hijo que traigo en brazos apenas va a cumplir un año y ya estoy embarazada de otro, no voy a poder con los dos, necesito que me practique un aborto”. Te tengo otra solución más fácil y menos riesgosa -le contestó el médico-, matemos mejor al que traes en brazos, así descansas unos meses mientras nace el otro y tienes un parto normal, sin problemas. “¡Noooo! cómo voy a matar a mi bebé -contestó la mujer”. Es lo mismo -le dijo el médico-, lo mismo da asesinar a uno que a otro, sólo tienes que escoger a cuál de los dos. La mujer comprendió y se fue resignada a tener a su nuevo bebé y a lidiar con los dos.

Así como hay quien quiere destruir la vida, la familia y el matrimonio, hay quiénes se oponen a eso. Así como los colectivos LGBTT organizan marchas del orgullo gay, las hembristas exigen su derecho a decidir sobre su cuerpo y a dar muerte a un inocente que aún no nace (qué paradoja, quienes están a favor del aborto, nacieron), y los promotores de la Ideología de Género exigen su derecho a cambiar de sexo y a que se casen hombre con hombre y mujer con mujer; así hay también padres de familia, muchos, que marchan a favor de la vida, de la familia y del matrimonio, exigiendo a los legisladores que no aprueben leyes que atenten contra la vida, la familia y el matrimonio.

El sábado pasado (21 de septiembre) hubo varias marchas contra el aborto y en defensa de la familia en diferentes ciudades del país. Nos enteramos de las más cercanas, una en Tepatitlán que reunió, creo yo, a más de 2 mil tepatitlenses, y otra en Guadalajara en la que participaron unas 250 mil personas.

Curiosamente, cuando me dirigía a observar la marcha en Tepatitlán, un amigo que me llevaba en su carro y me dejaría en la Alameda dijo: “son puros panistas”. Y días después, al comentar las fotos y video que publiqué en el Facebook, otro amigo escribió: “Se nota que ya comenzaron las precampañas electorales”.

A ese grado estamos envenenados por la política de partidos, hasta llegar a creer que todo tiene que ver con los partidos políticos, cuando en realidad cualquiera sabe que todos los partidos, TODOS, nos tienen ya hasta la madre a los ciudadanos y que no creemos en ninguno.

No les cabe en la cabeza que la gente se interese por su familia, por sus hijos, por el matrimonio, por la vida; si la gente marcha en defensa de todo esto, son panistas y ya están en campaña.

Por eso está nuestro país como se encuentra, porque no vemos más allá de nuestras narices. Todo es política (de mierda, para darles un motivo a mis críticos), todo son colores, todo es grilla, todo es PRI, PAN, Morena, MC. No hay nada más qué defender ni por qué luchar, no hay nada más importante ni más trascendente que el hueso, el poder, el placer, el aquí y el ahora. Qué jodidos estamos…

Es tiempo de marchar

En Guadalajara le dieron motivos a la Reacción. Según la Tercera Ley de Newton a cada acción corresponde una reacción, de tal manera que a la acción del presidente López Obrador en su afán por destruir al país, corresponde la reacción de los ciudadanos para tratare de impedirlo. Y así, ayer que asistí a una marcha de protesta en la capital de Jalisco, protestaron contra AMLO, contra la Ideología de Género, contra el comunismo, contra el aborto, contra la masonería… por causas no van a parar, banderas es lo que les sobra.

Y otro tanto, según las noticias, ocurrió ayer en Monterrey, en Puebla y en Mérida, y por los mismos motivos. Parece que es tiempo de marchar. Aunque en estas tres ciudades mencionadas el número de los que protestaron fue menor al que se reunió en Guadalajara, donde confluyeron dos marchas en la glorieta de los Niños Héroes, una procedente de la Glorieta Minerva y la otra de frente a la Estación del Ferrocarril, la primera organizada por Ciudadanos Mx y la segunda por el Congreso Nacional Ciudadano, organizaciones a las que se unieron algunas otras.

No sé si fueron muchos o pocos, eso depende del bando que los observe, nadie los cuenta, pero sí eran varios miles de manifestantes cuando se juntaron las dos marchas en la glorieta de los Niños Héroes, al pie de la cual hay una explanada tan grande (las calles son muy anchas y fueron cerradas al tráfico), que había grupos dispersos escuchando a los oradores, tanto hacia la avenida Niños Héroes como a la de Chapultepec, la Zona Rosa de Guadalajara. Lo que sí era notable es que se trataba de gente que ama a su patria, que aplaude, que grita constantemente y que canta con gran orgullo el Himno Nacional. Y que expresa su rotundo rechazo a la política de Andrés Manuel López Obrador, lo quieren fuera del gobierno.

No va a faltar quien diga, como en ocasiones anteriores, que quienes protestaron eran puros viejos y ricos, será mentira. Yo vi en la marcha que llegó de la Minerva a mucha gente joven y a familias enteras que no parecía que tengan dinero, incluso vi a dos de ellas, de las que conozco al jefe de familia, que llegaron de dos colonias populares de Zapopan. Había de todo.

Y me llevé una sorpresa. La gente del Congreso Nacional Ciudadano me dio un tríptico (una hoja tamaño carta doblada en tres partes), que entre otras cosas habla de cómo funciona la comunicación en ese movimiento, en forma muy parecida a la de organización que proponía yo unos días antes en mi columna que titulé “Cómo enfrentar a López”. Y conste que no conocía yo a nadie del CNC, lo que confirma una vez más que no hay nada nuevo bajo el sol.

Comienza diciendo que su movimiento se basa en lo siguiente:

  • El pueblo es el jefe, SOMOS EL PATRON, todo servidor público debe responder y satisfacer las necesidades y derechos de los ciudadanos de conformidad con el Artículo 39 Constitucional.
  • Los partidos políticos nos dividen. Los mexicanos somos uno. No pertenecemos ni apoyamos a partidos políticos. Buscamos el bien común.
  • Nos preparamos para ser “mandantes organizados”, “leones ciudadanos”, es decir, como “patrones” EXIGIMOS a quienes ocupan el cargo de servidores públicos y les hacemos saber que el pueblo está listo para demandarles y despedirlos si no hacen su trabajo.
  • El México nuevo empieza en la actitud y mente de cada ciudadano, el que despierta para darse cuenta que el México que sueña para sus hijos es responsabilidad de él.
  • Un león ciudadano denuncia, vigila, exige, fiscaliza, se informa y se organiza.
  • Los partidos políticos y los sindicatos no deben ser pagados, pues es un estímulo a la creación de holgazanes, parásitos y vividores que acaban con el patrimonio de los mexicanos.
  • Dar ejemplo de ciudadano consciente, justo, solidario y orientado al bien colectivo en tu área de influencia.
  • Seamos firmes, exigentes y levantemos la voz como mandantes.
  • Actúa en defensa propia y de tu familia, tienes el poder ciudadano.
  • Los mexicanos somos seres integrales, espirituales, con mente, cuerpo y corazón merecedores de libertad y justicia.

En la penúltima sección del tríptico, con el título de PREGUNTAS FRECUENTES comienza preguntando “¿Será algún día el Congreso Nacional Ciudadano (CoNaCi) otro partido político?” Y se contesta: “NO, nunca, eso sería de lo más incongruente. Los partidos políticos que repudiamos, en tanto sigan recibiendo dinero, son sólo cárteles o sindicatos de servidumbre pública que busca acceder a puestos públicos. NOSOTROS SOMOS EL MANDANTE y no buscamos ser mandatarios”.
“¿Quién financia al Congreso Nacional Ciudadano? No aceptamos donaciones o apoyos económicos de ningún ente gubernamental, partido político, organización extranjera o empresa nacional, o fondos internacionales, NO TENEMOS CHEQUERA; todas las actividades se fondean por los voluntarios (compra de mantas), cartelones, sitio de internet)”.
“¿Quién es el líder del Congreso Ciudadano? Eres tú, nadie va a hacer en tu comunidad lo que tú no hagas, es decir, no somos gestores de trámites, sino que somos una red, nos apoyamos, aprendemos unos de otros Y NOS DEFENDEMOS, lo que le hagan a UNO, nos lo hacen a TODOS. En cada acción las tareas se distribuyen entre los miembros”.

Y finalmente habla de la comunicación. A diferencia de las típicas estructuras verticales -dice- de los partidos políticos, de los gobiernos, de las asociaciones civiles, usamos un nuevo paradigma, LA ESTRUCTURA HORIZONTAL. Ello significa que todos tenemos la misma autoridad en el movimiento. Y para terminar aseguran que ya son 3,629 células ciudadanas en el país.

En internet sus malquerientes dicen que en realidad al Congreso Nacional Ciudadano lo liderea el empresario regiomontano Gilberto Lozano, quien ha promovido un discurso beligerante en contra del sistema político. Su activismo -dice- lleva ya varios años y empezó a cobrar notoriedad cuando ocurrió el gasolinazo en el sexenio de Enrique Peña Nieto, donde supo agitar la indignación para sumar gente a su causa.

Usted, lector-lectora, sabrá si les cree o no. A mí me pareció interesante lo que dicen, sobre todo porque coincido en cuanto a lo de los partidos políticos, que son un lastre para el país, y en la forma de organizarse y comunicarse. Y tienen poder de convocatoria, antes de esta ocasión acudí también a la Fuente Minerva de Guadalajara, a una convocatoria del colectivo Chalecos y fue un fracaso. Esta vez me invitó alguien de Ciudadanos Mx y considero que fue un éxito, no el que desearíamos todos los hombres y mujeres libres de México, pero mucho mejor que el de otras organizaciones.

Esperaremos a que -como dicen en mi rancho- les llegue la lumbre a los aparejos, para que respondan todos, o la mayoría, a la toma de las calles para defender la libertad.

Algo raro está pasando

No sé si serán mis nervios, mis temores o mis buenos deseos, pero de unos días para acá he notado un cambio de actitud en el presidente López Obrador. Lleva pocos días ese cambio, apenas once, concretamente desde el día 27 de agosto cuando se anunció en su conferencia de prensa mañanera el arreglo que tuvieron la CFE y las compañías constructoras de gasoductos, cuando estuvo a su lado y habló el magnate Carlos Slim.

Y es un cambio notable, cuando lo he notado. El hombre al que he calificado de antidemocrático, autoritario, megalómano, mesiánico, con ínfulas de dictador, además de corrupto, mentiroso, hipócrita, ladrón y hasta asesino, podrá seguir siendo todo eso, pero me parece que en lo primeramente mencionado ha dado muestras recientes de que es, o de que quiere ser un demócrata.

La intención original de este comentario era señalar las fisuras que se empiezan a ver en su partido Morena, que como era de esperarse con el ejercicio del poder comienza a desgastarse. Le pasó al PRI, le pasó al PAN y le pasó al PRD, ¿por qué no habría de pasarle también a Morena? El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente y Morena tiene el poder casi absoluto en estos momentos, nada tiene de raro entonces que sus principales personajes comiencen a sacar las uñas y a tratar de agandallarse unos a otros haciendo crujir la unidad y la estructura de Morena, tanto que Andrés Manuel López Obrador amenazó ya con salirse del Partido si no se aplacan.

Los primeros crujidos, o los más fuertes al menos (crujido, dice el diccionario, es un sonido seco producido por algunas cosas como el hueso o la madera al romperse, el papel al ser arrugado, la seda al rozar consigo misma, o los dientes al apretarlos y moverlos unos contra otros), se empezaron a oír en las Cámaras de Diputados y de Senadores, en ésta el más fuerte, y en la primera el más prolongado. Hasta el jueves por la noche seguía el conflicto, a pesar de que su ex presidente Porfirio Muñoz Ledo les advirtió que a las 12 de la noche se convertirían en calabazas los integrantes de la Mesa Directiva, haciendo alusión al cuento de La Cenicienta.

La bronca mayor se dio en la Cámara de Senadores, en la que el presidente de la Directiva Martí Batres estaba empeñado en continuar en el cargo, a lo que se opuso el coordinador de la bancada de Morena Ricardo Monreal, quien ganó. No sé si le ganó sólo al grupo de Martí Batres (que incluye a Yeidcol Polevnski y a Díaz Polanco), o incluso al presidente AMLO, pues toda la mañana previa a la terminación del conflicto, diputados y senadores de Morena estuvieron reunidos con éste que trataba de conciliar (fue cuando dijo que si seguían con su desmadre preferiría salirse del Partido, así de grave).

En la Cámara de Diputados un grupo de estos pretendían no sólo que Morena siguiera presidiendo la Mesa Directiva (cuando por ley el segundo año le toca a la segunda fuerza, en este caso al PAN), sino que siguiera siendo presidente el propio Muñoz Ledo, quien llegó a decir “sufragio efectivo, sí reelección”, frase por demás desafortunada viniendo de Él, para lo cual se pretendió reformar la Ley y se armó la de Dios es Cristo. Al resto de los diputados -incluso a algunos de Morena- no les gustó que se rompieran los acuerdos en este sentido y que Morena faltara a su palabra, y aquello se volvió una cena de negros.

El asunto se arregló cuando Muñoz Ledo se ausentó de la reunión durante cinco horas y regresó diciendo que había rectificado, que ya no quería seguir siendo presidente de la Mesa Directiva. Y la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero les dijo a los diputados, de parte del presidente López Obrador, que le estaban causando un enorme daño a la Cuarta Transformación. Ahí terminó el problema, los morenistas gandallas desistieron de reformar la Ley y aceptaron cederle la Mesa Directiva al PAN.

¿A dónde cree usted que fue Muñoz Ledo durante esas cinco horas que se ausentó de la Cámara? Yo no lo vi, no me consta, pero supongo que estuvo reunido con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien a la mañana siguiente calificó de que era una vergüenza lo que pretendían hacer los diputados de Morena, dijo que qué bueno que se había arreglado, y que igual debería suceder en Baja California, donde el gobernador electo de Morena para un periodo de 2 años, hizo que los diputados modificaran la Ley para quedarse cinco años en el cargo. No está de acuerdo López Obrador.

Por eso digo que me parece que hay un cambio en la actitud de AMLO, se está mostrando como un demócrata. No aprobó (o por lo menos se resignó a que así fuera ante el embate de Monreal) la reelección de Martí Batres en la Cámara de Senadores, no aprobó que su partido Morena modificara la Ley para continuar en la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, y no aprueba la prolongación de mandato de su amigo Jaime Bonilla en Baja California. Ya no sé si sigue pensando en su propia reelección…

¿A qué se debió ese cambio? no lo sé. Lo empecé a notar a partir del arreglo (seguramente ordenado por AMLO a Manuel Bartlett) entre la CFE y los constructores de gasoductos, presionado por los líderes empresariales que se ofrecieron como mediadores, con éxito, entre ellos y en forma muy destacada por obvias razones don Carlos Slim, quien hizo uso de la palabra -como dicen en las cortes y en los mítines- en la mañanera del día 27 junto a López Obrador.

Hay quienes vieron en esto una señal, la señal de que los empresarios más poderosos del país ya comenzaron a intervenir ante el caos que está provocando la 4-T y que el presidente AMLO por fin lo aceptó, y que por fin está escuchando a alguien, en este caso a Carlos Slim. No sé si sea así, no lo creo, pero sí pareciera que López Obrador está escuchando a alguien…

O también es posible, y hasta probable que López Obrador haya dado un manotazo de autoridad sobre su escritorio y les haya dicho: “Dejen de estarme alebrestando a la gente con sus ambiciones personales, me están echando a perder mis planes, tú Batres olvídate de tu reelección en el Senado, ustedes señores diputados de Morena olvídense de la Mesa Directiva y déjensela al PAN, y tú Bonilla olvídate de gobernar 5 años en Baja California, te eligieron para 2, cálmate ya. Si siguen con eso, cuando llegue el momento de mi reelección la gente va a estar tan irritada que se puede frustrar, no me le estén dando señales de lo que le espera. Déjenme molestarla sólo yo con mi corrupción, ya di órdenes de que no se investigue a mi amigo Ricardo Salinas por la Estafa Maestra aunque está metido hasta el cuello, ya ordené que defiendan a Manuel Bartlett y sus 23 casas y terrenos, y ya gestioné también que el juez que lleva el caso de la compra de Fertinal no cite ni a declarar siquiera a mi amigo José Antonio Meade, con eso tiene el pueblo para estar irritado, con saber que soy igual de corrupto que los más corruptos del PRIAN, no lo provoquen más o se puede dificultar aún más mi reelección, ¡sacrifíquense por la Cuarta Transformación con un carajo!”.

Y ¡saz!, se acabaron los problemas políticos del momento y se enviaron señales de que López Obrador es un auténtico demócrata y respetuoso de la ley. ¿Cuál de estas versiones prefiere usted?

Mi conclusión es que si Él evitó tres reelecciones, nosotros los hombres y mujeres libres de México evitaremos la suya.

No es por presumir, pero…

Hoy le cedemos este espacio a algo tan relevante como es el Primer Informe de Gobierno del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, que presentará mañana ante el pueblo y no ante el Congreso de la Unión como se acostumbraba antes de la Cuarta Transformación:

No es por presumir, pero…
Llevo récord de muertos y lo voy a superar. Tan sólo esta semana hubo una matazón en Coatzacoalcos, hasta el jueves sumaban 26 los occisos tras del ataque a un centro nocturno.

El 24 de diciembre murieron una gobernadora y un senador al caer el helicóptero en que viajaban, y aunque prometí que investigaría, mi gobierno no ha aclarado aún las causas del accidente.

Ni siquiera fui al funeral de estado en Puebla para que no me gritaran cosas, mandé a mi Secretaria de Gobernación que tuvo que soportar que nos gritaran “¡Asesinos!”

Cancelé las guarderías infantiles para los hijos de las madres más necesitadas, que se ven obligadas a trabajar y que deben dejarlos al cuidado de alguien.

Llevo el peor crecimiento económico al arranque de un sexenio, el dato más reciente indica que el PIB creció 0.0% en el segundo trimestre del año, pero eso no importa, lo que importa es el desarrollo, o sea repartir la riqueza. Ya veremos de dónde la sacamos.

Cancelé la construcción de un aeropuerto que iba a dar un excelente servicio a los ciudadanos, que llevaba el 33% de avance y que tendremos que pagar por no construirlo. Lo hice para combatir la corrupción, aunque mi secretario de Obras Públicas diga que no la había.

Cancelé el Seguro Popular que daba servicio médico a millones de mexicanos, ahora la gente más necesitada no tiene dónde atenderse cuando se enferma, pero ni modo, todo sea por el combate a la corrupción.

Hemos incautado menos droga que en otros sexenios, señal de que ya no circula tanta, los narcotraficantes están empezando a portarse bien, les pedí a sus mamás que los regañaran y parece que está funcionando.

Generé un caos con el desabasto de combustible por dejar de comprarle gasolina a Estados Unidos, pero logré convencer a la mayoría de que fue para combatir el huachicol.

No hay medicamentos ni vacunas, pero no importa, los niños con cáncer pueden esperar, y los casos de sarampión apenas y pasan de los 500.

Estoy pagando un millón de pesos diario por mantener estacionado un avión presidencial en USA, que algún día se va a vender. Es más importante la austeridad republicana, que ese dinero que estamos tirando a la basura.

Recordarán que fui a Badiraguato, Sinaloa y les ofrecí apoyo a la mamá y hermanas del Chapo Guzmán. La única forma de terminar con tanta violencia es negociar con los criminales y ya lo estamos haciendo.

Cancelé los comedores comunitarios donde los más pobres podían comer por $10 diario. Anticipo que algunos se van a morir de hambre a propósito, nomás para culpar a mi gobierno.

Cancelé también los refugios para mujeres víctimas de la violencia familiar. Ahora en lugar de protegerlas temporalmente, les vamos a dar dinero para que le lleven sus cervezas al marido y que no las golpeen tanto. Y si aún así las siguen golpeando pues regresan por más dinero y ya está.

También les retiramos el apoyo a las ciencias y las artes, entre otras al cine, porque era pura corrupción de intelectuales fifís y el pueblo no necesita eso.

Claro que para eso tuvimos que aumentar la deuda externa, pero vale la pena, en los refugios había mucha corrupción.

Mandé modificar la Constitución para darle chamba a mi amigo Paco Ignacio Taibo en el Fondo de Cultura Económica. Es extranjero y la Ley no se lo permitía, pero yo sí y aquí mando yo.

Mandé confeccionar una ley que me permita disponer de una partida secreta a discreción, mucho mayor que la que manejaba el innombrable.

Estoy haciendo uso de tus afores para gasto corriente en “inversiones” que no van a redituar nada.

Voy sobre el Fondo de Contingencias creado por los gobiernos neoliberales para enfrontar las crisis económicas globales, que todavía no se presentan, pero ahí vienen.

Para todo hace falta dinero, ofrecí regalarles 90 millones de dólares cada año a los países de Honduras, El Salvador y Guatemala.

Con ese fin y para lograr un ahorro importante, despedí a decenas de miles de burócratas, sin liquidación ni apego a la ley Federal del Trabajo.

Todos esos ahorros y austeridad tienen un noble fin, necesitamos comprar millones de votos regalando miles de millones de pesos, al tiempo que ensayamos la reelección en Baja California y la Ley del Garrote en Tabasco.

Subordiné al Poder Legislativo a mis órdenes llenándolo de legisladores levantadedos y voy por el Poder Judicial, o me obedecen los jueces, magistrados y ministros, o el pueblo bueno se encargará de ellos.

Estoy controlando también a todos los órganos autónomos, como el Consejo de Comunicaciones, el Banco de México, el INEGI, el INE, y todos aquellos que me sean contrapeso.

Estoy presionando a las empresas de medios de comunicación para que despidan a las voces críticas a mis decisiones. Aplauden o se van.

Cancelé la Reforma Educativa para que la educación la manejen los maestros más holgazanes: los de la CNTE. Ya pusieron mi fotografía en la portada de los libros de historia.

Abrí la frontera sur incentivando el ingreso ilegal de extranjeros a México, para que no puedan llegar a la frontera con EE.UU.

Gracias a eso Trump nos perdonó los aranceles, aunque me obligó a ser su policía migratoria para mantener, hambrear y golpear a los migrantes en México, para evitar que vayan a darles lata a nuestros vecinos.

Me tuve que olvidar de algunas de las promesas de campaña, como aquella de bajar el precio de la gasolina el 1 de diciembre. Pero tampoco ha subido demasiado y el pueblo bueno es muy comprensivo. No pierdan las esperanzas.

Metí al gobierno en problemas legales por cancelar contratos para la construcción de gasoductos, pero ya lo arreglamos, a la larga vamos a pagar más, pero a la larga te acostumbras.

Mandé modificar la norma de vehículos de transporte de combustible, para que las pipas que compramos en USA sin licitación puedan circular… nomás que lleguen. Ya me dijeron que por ahí vienen.

Creé la Guardia Nacional, que no es civil sino militar, lo de “el ejército a los cuarteles” tendrá que esperar. Hasta en eso estamos ahorrando, en la mañana son soldados y en la tarde elementos de la Guardia Nacional.

He dado órdenes a las fuerzas federales para que no respondan con el uso de la fuerza a los criminales, aunque los humillen, apedreen, les disparen o los maten. No podemos reprimirlos porque también son seres humanos.

Cambié la forma de adquisiciones en el gobierno para evitar las licitaciones públicas y asignar los contratos a mis cuates. Se llama Honestidad Valiente.

Hice volver al nepotismo más burdo, la hija de mi secretario es la directora de compras de Pemex en Estados Unidos. Para que no extrañen al PRI.

Cancelé el organismo que promovía el turismo hacia México en el mundo

Modifiqué la ley de extinción de dominio para despojar a los ciudadanos sin trámites engorrosos y denuncias informales.

Voy a hacer un aeropuerto en un cerro, una refinería en la costa de Tabasco que terminará bajo el agua, y un tren maya en la selva.

En lo que al deporte se refiere, estamos apoyando con 500 millones de pesos al béisbol. No hay dinero para medicinas, para vacunas, para pagarles a los médicos residentes, a los que combaten los incendios forestales, a los que dejamos sin empleo, pero todo eso es secundario y puede esperar, ustedes saben que a mí me gusta el béisbol.

No es por presumir, pero eso es sólo una mínima parte de lo que he hecho en estos primeros 9 meses de gobierno. Vamos requetebién y viene lo mejor, la verdad es que no han visto nada…

Una buen y una mala

Seguramente en alguna ocasión (o en más de alguna) le han llegado a usted con la novedad de que le tienen dos noticias: una buena y una mala. Y a continuación le preguntan cuál quiere primero, si la buena o la mala. Generalmente escoge uno la mala, como para consolarse a continuación con la buena.

Bueno pues le tengo dos noticias: Una buena y una mala, y para que no se pierda la costumbre le voy a dar primero la mala: La NASA está lanzando una alerta sobre la posible llegada de un asteroide que podría chocar con la tierra, el cual lleva por nombre “Dios del Caos”, para que se imagine usted el resto.

Dice la NASA que a dicho asteroide se le conoce también como Asteroide 99942, que fue visto por primera vez en el año 2004, que mide alrededor de 340 metros, y que podría impactar contra la tierra dentro de 10 años, concretamente el 13 de abril de 2029. Las versiones más alarmistas señalan que el efecto de su impacto sería mayor que el que provocó la desaparición de los dinosaurios sobre la tierra, es tan grande y pesado que podría sacar de su órbita a la tierra, o sea, el fin. 

La buena noticia es que, si esto llegara a ocurrir, ese día terminaría también el gobierno de López Obrador, gobernaría (si es que se le puede llamar gobernar a lo que hace) hasta abril de 2029, sólo 5 años más del periodo para el que fue electo. Claro, nos cargaría el payaso a todos, pero también a Él y a su banda de ladrones.

Eso está por verse, igual no choca ese asteroide contra la tierra, nomás pasa cerca, o los científicos encuentran en los próximos diez años alguna forma de desviarlo.

Pero le tengo otras dos noticias, igual una buena y una mala. ¿Cuál quiere primero?, supongo que la mala: Andan a la greña, pero feo, los senadores y diputados de Morena en el Congreso. Desde que esto comenzó -maldita la hora- se sabe que Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Monreal no la llevan del todo bien, el hoy presidente ninguneó, humilló e hizo como quiso al ex gobernador de Zacatecas cuando éste era delegado en la Cuauhtémoc. Siendo el más capaz y el más popular del equipo, le escamoteó la candidatura a gobernar la ciudad de México utilizando su viejo método engañabobos de una consulta popular, para entregarle el cargo a Claudia Sheinbaum, seguramente porque fue la orden que recibió de la Sinagoga.

Monreal aguantó, seguramente porque le prometieron a cambio que sería el coordinador de la bancada de Morena en el Senado, que no era poca cosa, tendría ahí más poder que como gobernador de la Ciudad de México. Y llegó al cargo. Y ahora están arrepentidos. Martí Batres, que es incondicional de López Obrador (lo que no es Monreal) es el presidente de la Mesa Directiva del Senado, pero se le termina su periodo. Se quiere reelegir, pero se le adelantó Ricardo Monreal y propuso que ahora sea una mujer la presidente de la Mesa Directiva, Mónica Fernández, para estar de acuerdo con la recién aprobada ley de Igualdad de Género. La propuso Monreal, se llevó a cabo la votación y la ganó Mónica, pero a Batres no le gustó y le ha llamado a Monreal: incapaz, golpista, cacique, que no tiene palabra… entre otros insultos. También López Obrador se refirió a los trepadores (en alusión a Monreal) para pintar su raya y ponerse del lado de Batres.

El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores no acepta la elección de Mónica Fernández y anunció que la va a impugnar ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, donde obviamente la que manda es doña Yeidkol Polevnski, aliada de Batres y de AMLO.

La buena noticia es que esta señora Yeidkol, una de las comunistas más virulentas que está conduciendo al país al despeñadero, es tan necia, déspota y soberbia, que dicha Comisión puede decidir que no valió la elección de Mónica Fernández y que debe seguir Martí Batres como presidente de la Mesa Directiva. Y ahí es donde la cosa se puede poner más negra que la noche en que se perdió la cochina. La mayoría de los senadores de Morena apoyan decididamente a Ricardo Monreal, al grado de que si éste decidiera decirle adiós al Partido lo seguirían y se acabaría así la mayoría de Moren en el Senado. Y sin mayoría el viejito loco no puede gobernar.

También en la Cámara de Diputados hay problemas entre los morenistas, un grupo de legisladoras acusó, de manera furibunda, al presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, Sergio Mayer, de transa, de ladrón, de recibir moches (la honestidad valiente de López pues), y éste, disfrazado de mujer en solidaridad con las mujeres, o por pervertido, no sé, se defendió como gata boca arriba y se armó la tremolina.

Pero ahí no hay problema, el borrachote Porfirio Muñoz Ledo (presidente de la Mesa Directiva) se las sabe de todas todas, sabe qué hacer en cada caso y lo va a resolver con la mano en la cintura. Ahí el problema es el propio Muñoz Ledo, que ya ha manifestado en varias ocasiones que no está de acuerdo en todo con López Obrador. En la Cámara de Senadores el problema es mayor, la Polevnski y Batres pueden provocar una fractura irreparable, porque Monreal no se va a dejar vencer fácilmente. Creo que Muñoz Ledo y Ricardo Monreal son los dos personajes más inteligentes y los políticos más hábiles de la Cuarta Trasformación. Que uno sea mafioso y el otro borracho eso es aparte, pero en cuanto a capacidad, el compadre de Naasón, Martí Batres no le llega ni a los talones al senador Monreal. Como no le llega tampoco el diputado Mario Delgado al Primer Tomandante del Segundo Botellón de Inflantería en la otra Cámara.

Esas son las noticias, el asteroide “Dios del Caos” que podría provocar el fin del mundo como lo conocemos, y con éste el fin de la dictadura que pretende López; y las fracturas en el Congreso de la Unión, que podrían conducir a donde mismo. Hagamos changuitos.

Todo está de cabeza

– ¿Dónde será bueno asaltar? -le dice a su compañero un ladrón atrevido, experto, desalmado, HDP les dicen ahora en las redes. Igualito que su compinche, son tal para cual.

– ¿Qué te parece una combi en el Estado de México?

– No, ahí viajan puros pinches muertos de hambre come tortas, lo más que traen son su cartera con 100 pesos para su torta de tamal y su Frutsi, y su cacahuatito de celular. Necesitamos asaltar un lugar donde haya billetes…

– ¿Un banco?

– Tampoco hay suficiente billete en las cajas, y si activan la alarma llega la tira en chinga y hay que agarrarse a plomazos. Si quieres… pero debe haber un tiro mejor.

– Un camión de transporte de valores, de esos que dicen Servicio Paramariguanos, esos sí traen harta feria.

– ¡Ándale!, ahí sí. Nomás que esos canijos siempre traen la fusca en la mano, ahí hay que rifarse el pellejo…

– Ah ya sé… si quieres un lugar donde haya bastantes billetes pues vamos asaltando el lugar donde los hacen, a La Casa de Moneda.

– ¡Aaaah méndigo Chómpiras! eres un genio, cómo no se nos había ocurrido.

Y allá van los dos asaltantes armados al Paseo de la Reforma, justo frente a la glorieta de La Palma donde está la Casa de Moneda. Cualquiera pensaría que, como ahí hacen los billetes, debería haber un batallón de soldados cuidando las instalaciones, que deben de estar llenas de cámaras, que es sumamente difícil entrar. Pues no, nada de eso, hay un miserable guardia, las cámaras están descompuestas y cualquier HDP puede entrar. Llegan, someten al guardia, se dirigen a la bóveda, cargan con 1,500 centenarios de oro que cuestan unos 50 millones de pesos, y como llegaron se van. ¿Usted cree que deveras sea tan fácil asaltar la Casa de Moneda?, ¿no los mandaría alguien del mismo gobierno que ya no encuentra de dónde jalar más dinero para repartirlo?

Todo, absolutamente todo parece estar de cabeza. Unos roban mucho, otros roban poco, pero cada quien se las ingenia para robar. En un autobús de pasajeros, antes de llegar a Acayucan, Veracruz (cuando vivía yo allá, y hasta la fecha) se suben unos maleantes, amenazan a todo mundo y les quitan todas sus pertenencias. En otro autobús que viaja de Guadalajara a Tepatitlán donde vivo ahora, una mujer le ofrece un juguito (tapado, nuevo, fresco) a un hombre que acaba de llegar de Estados Unidos, el hombre lo acepta y le da las gracias, se lo bebe, se duerme, queda bien drogado, y cuando llega a su pueblo ya le bajaron hasta los calzones (bueno, esos no, se los dejaron para que no ande enseñando sus miserias.

Entre Tepatitlán y Arandas andan dos carros viejos con placas de Guanajuato, uno todo destartalado, en un sentido uno y el otro en el sentido contrario, se les acercan demasiado a otros autos en la carretera, les dan un golpecito y luego viene el escándalo: “¿Ya viste lo que me hiciste?, mira, me desmadraste mi carro, ahora me tienes que pagar”. Y Así se la pasan extorsionando a los conductores. En Zapotlanejo dos mujeres de falda larga llegan y tocan a la puerta en cualquier domicilio, si les abren empiezan a hablar de religión, le dan a la persona alguna estampita, le frotan las manos con un aceitito que huele chidito, les dicen que lo huelan, las drogan, las duermen y a continuación saquean el domicilio.

En Veracruz, Tabasco y en Chiapas hay una supuesta empresa que en realidad es una banda de delincuentes colombianos, que prestan dinero sin aval y con todas las facilidades, se hacen llamar Gota a Gota, prestan la cantidad que la gente quiera, de 20 mil pesos para arriba, los pagos son muy fáciles, pero la gente no puede pagar y cuando esto ocurre ya tienen ellos ubicada tu casa y las de tus familiares, así que te vuelven a prestar más dinero y como así menos puedes pagar, te piden que se vaya con ellos algún pariente en garantía, incluso un hijo del deudor, o lo levantan por la fuerza, se lo llevan y nunca lo vuelve a ver la familia. La empresa, repito, se llama Gota a Gota, o Súper Créditos y es supuestamente una empresa financiera, pero es en realidad una banda de traficantes de órganos. Cada quien inventa su propia manera de robar y de hacer dinero.

En El Paso, Texas un loco racista supremacista que odia a los latinos, dispara contra un montón de gente en un súper mercado y mata a 22 personas, entre ellas a ocho mexicanos. El presidente de México Andrés Manuel López Obrador se indigna con justa razón, habla incluso de acusar aquí al asesino y pedir su extradición, pero no le reclama nada a Donald Trump, por el contrario, continúa sirviéndole evitando que lleguen los migrantes centroamericanos a la frontera. Al día siguiente aquí en México un grupo de la delincuencia organizada asesina, cuelga y hace pedazos a 19 rivales en Uruapan, y el “pueblo bueno” lincha y asesina a siete personas en Puebla, 26 personas asesinadas sólo en esos dos hechos, y al presidente López Obrador eso no parece preocuparle. ¿Está el mundo de cabeza sí o no?

A mi tío, hermano de mi papá, lo iban a operar en el IMSS hace tres meses, no lo hicieron porque fueron despedidos todos los médicos internistas por falta de presupuesto. Ya consiguió un préstamo y lo operaron hace dos días en un hospital particular, ahora tiene que pagar poco a poco 150 mil pesos, dice que maldita sea la hora en que votó por López Obrador. A mi sobrina, que tenía cáncer y la operaron en el IMSS y se alivió hace un par de años, le hacen una revisión cada seis meses, y en la más reciente le dijeron que ni se le ocurra volver a salir con cáncer, porque en el Seguro Social no hay quimioterapia en estos momentos, porque no hay dinero para comprar los medicamentos necesarios. Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador les va a regalar 90 millones de dólares cada año a tres países centroamericanos para que promuevan el empleo y no tengan que migrar, y 500 millones de pesos para apoyar la práctica del béisbol en México.

Entre más policías, soldados, marinos, ministeriales, federales, estatales y de todo tipo hay (en Tepatitlán entre otros lugares), más crímenes se cometen, asesinan en restaurantes, en carreteras, a agentes investigadores, a fiscales, a comisarios. El país se cae a pedazos. Gracias AMLO.

Abrí al azar una página de los amigos periodistas de Acayucan y dice: “Sube delincuencia 67 por ciento en Coatza”. Abrí otra página y ésta hace un recuento de los periodistas asesinados en Veracruz: Noel López Olguín (Noticias de Acayucan), Miguel Ángel López Velasco (Notiver), Misael López Solana (Notiver), Yolanda Ordaz de la Cruz (Notiver), Regina Martínez (Proceso), Guillermo Luna (Veracruz News), Esteban Rodríguez (Veracruz News), Gabriel Huge (Veracruz News)

Víctor Manuel Báez (Milenio), Gregorio Jiménez (Veracruz Notisur), Moisés Sánchez Cerezo (La Unión), Armando Saldaña (EXA FM), Juan Mendoza Delgado (Escribiendo la Verdad),  Rubén Espinosa (Proceso / Cuartoscuro), Anabel Flores (Sol de Orizaba), Manuel Torres González (Noticias MT), Pedro Tamayo (Al Calor Político / El Piñero de la Cuenca), Ricardo Monlui Cabrera (El Político / El Sol de Córdoba), Edwin Rivera Paz (Freelance), Cándido Ríos (La Voz de Hueyapan /Diario de Acayucan), Gumaro Pérez (La Voz del Sur), Leobardo Vázquez Atzin (Enlace Informativo Regional) y el más reciente Jorge Celestino Ruiz Vázquez (Gráfico de Xalapa). Sólo son los que han sido asesinados en Veracruz, los conocí casi a todos, algunos trabajaron bajo mis órdenes.

Y siguen matando gente, una gobernadora, un senador, un activista, un opositor, a policías, a soldados, a periodistas, universitarios, a muchachas, a migrantes, bueno, hasta a niños…

Pero dice mi compañero y amigo Tabasco que vamos bien. Ok pues.

Seguridad Pública

Tepatitlán era una isla en lo que se refiere a la seguridad pública. Era un oasis en medio del desierto ardiente de violencia, asesinatos, ejecuciones, secuestros y extorsión que quema a casi todo el país. Y sin embargo van dos directores de Seguridad Pública que son asesinados por la mafia. Tal vez gracias a ellos y a otros que han ocupado su lugar, a su rectitud y lealtad, se deba que haya habido paz en Tepatitlán durante tanto tiempo, tiempo que parece haber llegado a su fin ayer.

El primero fue Víctor Muro, a quien asesinaron siendo presidenta municipal Cecilia González, que en paz descanse también. Se dijo entonces que su muerte se debió a que no quiso pactar con el narco. Y ahora (ayer) al comisario Arturo Gómez Vargas, quien era subdirector en el trienio anterior durante la presidencia del doctor Hugo Bravo, y que ascendió a director cuando renunció Juan José González, antes de que llegara la señora María Elena de Anda a la Presidencia.

Juan José González renunció porque, dijo, el alcalde Hugo Bravo aceptó a varios mafiosos en las filas de la policía municipal, “entre Él y el Subdirector aceptaron a varios mafiosos en la policía”, dijo entonces Juan José González, quien actualmente se desempeña como comisario en Encarnación de Díaz.

Desde entonces se quedó al frente el hoy occiso -como dicen los reporteros de policiaca- y ahí se siguió de largo, con el visto bueno, supongo, del gobernador Enrique Alfaro, quien por lo que se ve no las tiene todas consigo en lo que a la seguridad pública se refiere. Sabe con quién se enfrenta y cree poder enfrentarlos, cree que tiene experiencia porque trató con ellos en Tlajomulco, pero no es lo mismo gobernar al Estado, los intereses de la mafia son más grandes y más fuertes y están resultando incontrolables. Un municipio no tiene encima los reflectores de la prensa nacional, un Estado como el de Jalisco sí, no puede el gobernador hacer como que no ve y no oye, son varios los grupos criminales que se disputan un territorio tan amplio, y en esa disputa se puede estar sólo del lado de uno, hay que lidiar con todos los demás, especialmente con los más fuertes. Y en esa lidia cae gente de lado y lado.

La paz de la que se disfrutaba en Tepatitlán podría deberse a que los directores de Seguridad Pública (llamados ahora comisarios) eran personas rectas, incorruptibles, insobornables, que no se dejaron someter por ningún cártel de la droga, o bien a que tratándose sólo de un municipio al que es posible controlar, tenían todo bajo control y no había ninguna disputa por el territorio al trabajar sólo un cártel.

Aunque hay otra explicación acerca de la tranquilidad. Alguien me dijo que se debía a que la región y concretamente el municipio de Tepatitlán es una zona altamente productora de alimentos, de huevo, de pollo, cerdo, carne de res y de granos, y que por eso el gobierno de la Federación no le quería dejar la plaza completamente a la mafia que gobernaba al Estado, y que por eso tenía aquí a policías federales y a soldados para contrarrestar la presencia y dominio de la zona por parte de policías estatales, que no permitía aquí ni la entrada de los Zetas ni que hiciera de la suyas (con violencia) el CJNG, para que la región pudiera producir en paz los alimentos que necesitan en el altiplano.

Pero esta explicación me parece que tiene su origen más bien en el orgullo alteño, que cree que los naturales de esta tierra fueron hechos a mano por Dios y que son especiales. No lo sé, es posible que el gobierno federal sí tuviera en cuenta la producción de alimentos y que en algún momento hubiera decidido y ordenado: “Nomás a Tepatitlán no me lo toquen”.

Cualquiera que haya sido la causa de la tranquilidad, ésta ya no existe. Todo está fuera de control. Las mafias del narcotráfico y del guachicol pelean cada centímetro del territorio de este país, y si no les temen ni a los soldados y marinos a los que reciben a pedradas sin que se puedan defender porque son las órdenes que tienen, de que se dejen humillar y lastimar sin hacer uso de la fuerza legítima que les concede la ley, mucho menos les van a temer a los policías federales, estatales y municipales, a los que asesinan impunemente porque el poder de fuego de los criminales es superior al de la policía.

No puede el nuevo gobierno de la República contra la delincuencia, el presidente Andrés Manuel López Obrador es un tonto que sólo sabe mentir, engañar, lloriquear y culpar a los gobiernos anteriores de todo lo malo que pasa en el país; no puede el gobernador Enrique Alfaro con la seguridad en el Estado, es sólo un bravucón de cantina que mata y entierra pero sólo con la lengua, si le matan a fiscales, a policías ministeriales y a comisarios, qué puede esperar la gente de a pie; y obviamente no puede la autoridad municipal garantizar la seguridad de sus ciudadanos.

Puede haber en Tepatitlán destacamentos de la Guardia Nacional con su carabina de Ambrosio cada elemento, del Ejército Mexicano, de la Marina Armada de México, de la Policía Federal, de los negritos de la Policía Estatal, y cientos de elementos de la Policía Municipal, paro si ya decidieron los mafiosos disputarse el territorio de Tepatitlán, si ya llegó a la plaza otro cártel a hacerse cargo, ya no hay mucho que hacer.

Recuerdo en Veracruz cuando llegaba otro cártel a barrer a los que dominaban la plaza, primero se daban obviamente entre ellos, ocurría una matanza hasta que dominaban los recién llegados, y a continuación asesinaban a los distribuidores de drogas que trabajaban para el jefe anterior, a los policías que le servían y a los periodistas que tenía comprados también, conocí casi a todos.

Algo así está pasando en Jalisco. Un día antes de ser asesinado el comisario de la policía de Tepatitlán Arturo Gómez Vargas y su escolta Juan Manuel Hernández Galván, habían asesinado a uno de los fundadores del CJNG en la Plaza Galerías de Guadalajara; y días antes a un fiscal regional por el rumbo de La Barca, y poco antes a varios agentes ministeriales en Guadalajara. Se están disputando la plaza y no hay quién pueda meter el orden, no hay gobierno en el país, y los del Estado y el Municipio no pueden contra la delincuencia organizada. Sólo queda encomendarse a Dios y estar preparados.