Cada quien su reclamo

La semana pasada, la rechifla se la llevó, sin deberla, el Departamento de Tránsito Municipal de Tepa, por una obra que se comenzó a lo borras, en el cruce del Bulevar y el camino a Santa Bárbara.

 La pitadera y mentadera por durar hasta una hora para cruzar el bulevar, no se hizo esperar y llegó la señal tarde hasta la presidencia municipal.

Cuando preguntamos qué había pasado, personal de Tránsito nos comentó que a ellos nadie les avisó del cierre de la circulación de esa vialidad, por lo que no tomaron las medidas preventivas. Y vaya que se notó.

El trayecto que se hace en unos 10 0 15 minutos, máximo, duró más de 1 hora, así es que empleados, estudiante, repartidores de productos y público en general se tuvo que aguantar dentro de sus autos, por más de 60 minutos.

 ¿Qué sucedió?, pues que a alguien se le ocurrió iniciar una obra pública para evitar inundaciones y encharcamientos a un lado de la fábrica de André Badi. La obra, necesaria o no, provocó un dolor de cabeza mayúsculo.

Los reclamos de la gente por la ausencia de los elementos de tránsito y por no haber avisado de la obra con anticipación fueron mayúsculos.

Los agentes de tránsito debieron aguantar vara con los reclamos y poner manos a la obra, aun cuando ellos no provocaron el caos y, mucho menos les avisaron.

En estos casos uno se pregunta: ¿y quién se encarga de planear las obras públicas?, ¿a quién le toca decidir dónde y cuándo?, ¿a quién le toca planear fechas de inicio, tiempos de duración, rutas alternas?

Lo más simple para la gran mayoría de afectados fue echar bronca a los agentes de tránsito y, por lo menos en esta ocasión ellos no fueron los culpables, ni los responsables.

A ellos no les avisaron, no hubo coordinación. Los de obra pública abrieron la zanja, llevaron máquinas, cerraron la vialidad y… lo demás les valió tres pepinos.

La gran duda es: ¿y así se planea la obra pública?, ¿a quién le toca dirigir?; la obra, por buena que sea, ya hizo ver mal a una parte de la administración. Debió salir Comunicación Social a aclarar lo que debió hacer Obras Públicas y el Jefe de Proyectos, pero ellos no aparecen en la escena. Les dejaron la pitadera a los de Tránsito.

Las dudas razonables

Es normal que en los procesos políticos haya dudas.

Normal también es que en las discusiones al pleno de los ayuntamientos haya discusiones, debates, réplicas y contrarréplicas.

Es natural que no todos los temas salgan por unanimidad.

Es más, se antoja saludable mostrar que no todos están de acuerdo en todo, pues sacar todos los temas por unanimidad es tan sospechoso como que de todo se dude y que todo se cuestione.

El tema viene a colación por la discusión que se dio la sesión pasada de ayuntamiento en Tepatitán, donde el debate fue provocado por una asignación directa de compra de luminarias, muchas lámparas, para las calles de la ciudad.

Que la regidora del PRI se oponga, es normal; que la fracción panista dude de la decisión de la alcaldesa, es natural; pero que se haga pública la duda de algunas regidoras del equipo de la alcaldesa Nena de Anda, eso ya es diferente.

En el intento de que las calles de Tepa tengan más iluminación, menos fallas y, sobre todo menor costo, el gobierno de Nena de Anda optó por licitar la compra. Serán 8 mil lámparas.

Fue publicada la licitación a nivel nacional. Atendieron a la licitación varias empresas, líderes algunas, concesionarias otras, comercializadores otros. Nadie cumplió las bases. La declararon desierta.

Fue entonces cuando, ajustado a lo que dice la norma, la alcaldesa tomó la decisión de buscar a los fabricantes, bajar el costo global y decidir la compra por asignación directa. Así lo decidió quien encabeza la administración. Nena de Anda será quien cargue con las buenas y las malas de su gestión, y optó por correr el riesgo del juicio de la historia a cambio de reducir los millonarios pagos de alumbrado público y que, dentro de dos o tres años (en las siguientes administraciones) se goce de ese dinero para otras obras o servicios.

Que dicha decisión la cuestione el PAN, es normal, que dude el PRI, es natural; pero lo que no se entiende es lo que la regidora Miriam González declara antes de emitir su voto a favor: “yo apoyaré la decisión, pero tengo dudas de las personas que están detrás de esto”, dijo en la Sesión, cuya frase quedó plasmado en el Acta y se difundió en los medios.

¿De quién duda la regidora Miriam?, ¿Tiene datos que el resto de los mortales no tenemos sobre algo indebido?, ¿es una pugna interna llevada al escenario público entre la regidora y la alcaldesa de Tepatitlán?, ¿qué no le gustó a Miriam González, el precio, el proceso, el fabricante, la asignación, qué?

Nena de Anda debe tomar decisiones como alcaldesa. De esas decisiones no todas de acuerdo las y los regidores de oposición, es normal, ¿pero es normal que su equipo cuestione sus decisiones en público?, ¿Hay algo que Miriam sabe y que no quiso denunciar abiertamente?, ¿Está rompiendo la regidora con su alcaldesa a un año del ejercicio?

Los ediles tienen dudas, los ciudadanos tienen dudas, ¿son razonables?

¿Es natural dudar de una asignación millonaria?, ¿sólo en esta o en otras licitaciones todo es correcto?, son preguntas, son dudas, son razonables.

México no es Latinoamérica, ¿o sí?

Las últimas semanas hemos leído o visto en las noticias, muchas noticas sobre lo que está pasando en Latinoamérica.

Que si las protestas en Chile, un país que se presumía tener  la más moderna sociedad del cono sur del continente. Que si las presiones para que llegara, o regresaran los Kirshner Fernández a Argentina. Que si Venezuela con su entrampado bi-gobierno. Que si Boliva y sus elecciones donde se les cayó el sistema y terminó con la “renuncia” del presidente Evo Morales.

Todo eso pasa en la parte sur de América.

Acá, en la norte del continente, pasamos de la apertura de Canadá a recibir profesionistas mexicanos con buenos sueldos, o el presidente Trump con su “empeachment”  o desafuero y el arranque de su precampaña rumbo a la reelección y su postura de gandalla frente  a la condición de los migrantes centroamericanos retenidos en México y, obviamente, lo que ha tenido que pasar Andrés Manuel López Obrador, desde el infame culiacanazo, la matanza en la Comunidad LeBaron y , su velada preocupación de que el ejército le aplique una revuelta que termine por convertirse en un eventual (esperemos lejano o imposible) golpe de estado. 

Para nadie es ajeno saber, su poner o haber escuchado que las manos de los estadunidenses están más que metidas en la política de todos los pueblos centro o sudamericanos. 

¿Tendrá qué ver la presidencia de los estadunidenses en la política  interna de cada país de América?, En Cuba ya es público y notoria la política  intervencionista que ejerce  la Unión Americana sobre la isla. En el resto de los países, bastante con el observar lo que ha pasado en las últimas semanas: Lula da Silva sale de la Cárcel en Brasil; Evo Morales deja la presidencia en Bolivia; El presidente Piñeira ofrece disculpas a su pueblo por intentar aplicar modificaciones a las leyes de retiro, tras una serie de violentas manifestaciones en Chile; en Argentina arman sus estrategias para hacer frente a la fuerte crisis económica que trajeron los incesantes cambios políticos internos. En México, en México seguimos la guerra contra el narco, pero ya sin rifles, sin patrullas y sin balas; con abrazos, explicaciones y conferencias de prensas. El país sigue convulso, sigue con alta incidencia de desaparecidos, levantados, asesinados; con altos índices de consumo de drogas, alcohol y trata de personas.

En la perspectiva de las campañas electorales que se vienen en la Unión Americana, donde Trump pretende reelegirse y donde los demócratas buscan acorralarlo, valdría la pena observar lo que ocurre en el resto del continente. Pensar si lo que viene ocurriendo en otros países, con manifestaciones violentas, con o sin razón, con o contra los regímenes políticos, es lo que sigue para nuestro país.

Claro, hay quien piensa que por ser vecinos de Estado Unidos, México no es como el resto de los países de Latinoamérica.

En verdad creemos que México no es Latinoamérica,  ¿o sí?, ¿Estaremos igual?, ¿Estaremos peor? ¿Aquí no podría haber revueltas sociales que impacten las posiciones políticas y de poder que actualmente se tienen? ¿Usted qué opina?.

Las razones de Chema

 Aunque es el tercer funcionario de primer nivel que se retira en el primer año de la administración de Nena de Anda, la renuncia de José María Gómez Martín provocó mayor revuelo que las otras, sobre todo por la carta que él mismo envío por mensajería instantánea a algunos de sus contactos y, de ahí, a las redes sociales, medios de comunicación incluidos.

 No es el primer funcionario que deja su cargo en el último año, ni es la primera vez que Chema Gómez lo hace. Como Tesorero ya había renunciado en la administración de Cecilia González (finada); pero en el año 2011 no hizo circular (no se conoció, por lo menos) carta alguna, como sí lo hace ahora.

 Aunque por segunda vez decide retirarse del encargo público, ahora las cosas son diferentes, para él, para la comunidad y para la alcaldesa. Me explico:

 Primero, Chema Gómez ya sabía, hoy más que nunca, a lo que entraba al aceptar su encargo. Para bien o para mal, su experiencia pesa. Su opinión y su actuación también. Su renuncia al cargo hace 10 años le fortaleció como hombre serio, probo. Renunció y se fue. Sólo hubo versiones, comentarios, pero no cartas.

 Segundo, Nena de Anda no es Cecilia González, en ninguno de los sentidos. Ni en lo personal, ni en lo político, ni en lo empresarial. Entonces los escenarios de la renuncia son diferentes. Con, sin o a pesar del extesorero, la administración priísta aquella salió con su propia imagen. La de Nena de Anda, es una administración a la que le quedan 2 años para hacer su historia, ya el pueblo le juzgará, como juzgó a Cecilia González por su administración completa.

 Tercero, hace 10 años las redes sociales no tenían el peso que hoy tienen en la opinión pública. Hoy, la vorágine que registran las “benditas redes” le dan un enfoque absolutamente diferente a cualquier hecho. Las opiniones vertidas sobre cualquier hecho son sobredimensionadas en las redes, pues con el beneficio de que cualquiera puede plasmar su opinión (y qué bueno), algunas de esas opiniones carecen de rigor periodístico como género de opinión. Luego las opiniones, a favor o en contra, se desbordan, dejando de lado el hecho en sí; la realidad en sí.

 Como quiera que sea, en unos días más, tal vez en unas semanas, se podría saber qué fue lo que en realidad pasó con la renuncia de Chema Gómez como Tesorero de Tepa. Lo cierto es que, antes de él se fueron por lo menos 2 directores de área y muchos empleados más en el primer año de la actual adminsitración.

 Y las salidas, silenciosas o escandalosas, pueden o no ser lo más trascendente de una administración. Lo cierto es que, la de Nena de Anda tiene frente a la opinión pública, un gran reto enfrente: demostrar que sí hay proyecto, que sí se pueden hacer obras y atender a la población en sus necesidades. La meta es, supongo, hacer historia en la Administración y no explicar por qué se van los funcionarios.

 Si las razones de una persona para alejarse de un cargo público opaca a toda una gestión, entonces… entonces sí, estaríamos en problemas.

Las dos oficinas de gobierno

En la estructura del gobierno, en el caso municipal, debemos diferenciar dos tipos de oficinas, de dependencias: Las que trabajan para que el gobierno opere, es decir su trabajo es interno; y las otras oficinas que son para atender a los ciudadanos, al pueblo.

Y a más de un año de esta administración municipal, en el caso de Tepa bueno sería que cada funcionario se dé una vuelta por la opinión pública sobre el desempeño de sus oficinas.

De las oficinas internas, como Oficialía Mayor, Personal, Secretaría General, Contraloría, Transparencia, Instituto de Planeación, pues de esas oficinas poco se conoce, pero se mide de acuerdo a los resultados de la operación del personal del gobierno.

De las otras, que son para la atención del público, ahí sí hay mucha tela de donde cortar, y son estas oficinas (o sus dirigentes), quienes más preocupados deben estar, pues son parte de la imagen que cada administración tiene ante la opinión pública.

Me explico: Los temas de Oficialía Mayor los conoce la gente siempre y cuando se hable de contrataciones o de despidos. Pero regularmente son temas que afectan o benefician a unos cuantos, por lo tanto su impacto en la opinión pública es reducido.

Pero hay otras oficinas, por ejemplo Servicios Municipales, a quien le cae mucho del peso en la imagen que una administración municipal genera.

También me explico: Si el gobierno corre a una persona, ese despido puede ser considerado bueno o malo, dependiendo del despedido; pero si el gobierno no recoge la basura, en eso, toda la comunidad se genera una mala imagen del gobierno. Igual pasa cuando no hay agua en la colonia, o cuando hay fugas que no reparan, o cuando hay baches en las calles sin tapar, o cuando no hay lámparas suficientes en una colonia, o cuando no podan las áreas verdes o zonas de donación.

Si se contrata a un buen policía resulta intrascendente, pero si la Policía en su conjunto actúa mal o nunca se aparece, ahí sí la gente reclama, reprocha, critica al gobierno.

En las oficinas de gobierno que trabajan hacia fuera de la administración están también otras dependencias que son de gestión, por ejemplo Turismo, Cultura, Rural, Promoción Económica, los institutos de la Mujer y de la Juventud, Comunicación, Deportes.

En estas oficinas se debe acompañar a la población en algunas de las actividades que les gustan. Estas oficinas son complejas, pues aun cuando se atienden a sectores específicos de la población, su imagen depende de la eficiencia con que hagan su trabajo. Por ello, si a la de Turismo le gusta organizar certámenes, eso hace, aunque pierda dinero y aunque no genere ni una noche de hospedaje. El área de deportes organiza competencias o lleva a los atletas a competir fuera del municipio y, su imagen, depende de cuantos triunfos se logran en competencias externas o cuánta gente practica algún deporte. Depende pues, del compromiso de cada director.

Hay dependencias, por cierto, que ni se notan en toda la administración, su existencia es igual a su inexistencia, la gente no sabe qué hacen, o qué dejan de hacer, pues no tienen, no han tenido impacto. Ni huelen ni hieden, nomás cuestan sueldos y salarios.

En este sentido, a un año de la adminsitración municipal, valdría la pena que cada uno de los titulares de esas dependencias, que en Tepa son más de 65, se pregunte y nos responda qué ha hecho, para qué ha servido, o de plano que reconozcan que ni han hecho, ni han servido.

Los jóvenes quieren emprender

Al terminar el proceso de la primera competencia de emprendimiento entre jóvenes estudiantes de Bachillerato y Universidad del Municipio de Tepatitlán, se ha ratificado lo que muchos pensamos: hay talento en este sector de la población, sólo falta hacer plataformas para apoyarles.

El viernes terminó la primer competencia de emprendimiento, llamada Tepa Emprende, impulsada por Promoción Económica del Municipio. Ahí más de 200 alumnos de diferentes planteles del Municipio presentaron sus ideas, sus proyectos. Al final, un jurado ajeno a la estructura del gobierno y también de los planteles, decidió quiénes irían a la segunda etapa, y a la final.

El viernes se dieron a conocer a los tres primeros lugares. Los jóvenes se dijeron felices, sus profes también.

En este primer ejercicio de emprendimiento juvenil, hubo varios objetivos cumplidos: el primero fue hacer una plataforma digital para acopiar las propuestas; otra meta cumplida fue asociar a los estudiantes con empresarios. Varios de los hombres de negocios se dijeron dispuestos a invertir en ideas que para ellos son valiosas y tienen opciones de crecer.

Los ganadores de la competencia de Tepa Emprende son unos estudiantes de medicina veterinaria que propusieron hacer materiales desechables con base en el cascarón de huevo de gallina. Ellos se llevaron un estímulo económico, pero también lograron llamar la atención de empresarios locales, quienes les apoyarán para el desarrollo de este producto ambiental orgánico.

Pero no sólo quienes ganaron los primeros lugares fueron reconocidos. Hubo otros que no pasaron a la final, o que siendo finalistas no ganaron los 3 primeros lugares y que, aun así ya tienen propuestas de inversión, de asociación, de padrinazgo económico para echar a andar sus proyectos.

Tepa Emprende, pues, fue un buen ejercicio. Es un modelo donde se aplica la llamada triple hélice donde el gobierno, las empresas y los planteles educativos se pusieron de acuerdo para impulsar el emprendimiento.

Y muchos estudiantes no alcanzaron a inscribir sus ideas. Sabemos que hay muchas propuestas, ideas, proyectos, prototipos hechos, planteados o pensados por los jóvenes de Tepatitlán a los que sólo les falta un empujón, un estímulo, un acompañamiento o un padrinazgo, para convertirse en empresa, en negocio, en generación de economía en chavos que apenas están en la prepa o por terminar su carrera profesional.

El ejercicio valió la pena. Aprendimos qué si y qué no en la organización. Aprendimos también a quién sí y a quién no convocar. Pero sobre todo, aprendimos con quién sí y con quién no se puede trabajar en Tepatitlán los temas del emprendimiento.

Me quedo con el entusiasmo de los estudiantes, con su compromiso, con sus ganas de hacer algo que cambie la historia, la suya y la nuestra.

Abrazos no, balazos

Algo grave debe estar pasando en nuestra comunidad cuando, por un lado, los partidos se ven forzados a ofrecer dádivas a los niños a cambio de seguidores. Y algo más grave aún, si esos partidos eligen a sus líderes entre balas, amenazas y golpes.

El sábado pasado el Movimiento de Regeneración Nacional buscaba en Jalisco hacerse de comités distritales, pero ellos mismos rompieron su armonía. Usando la violencia en nueve de los 20 distritos robaron las urnas, dieron de golpes y hasta soltaron balazos. ¡Vaya fue forma de ganar elecciones!, a punta de mentadas; empujones o balazos.

Y no es cualquier partido, es el partido en el poder, el partido de Andrés Manuel, el presidente que ofreció a los jóvenes “abrazos, no balazos”.

Algo anda mal en Jalisco y en el país cuando les ofrecemos a los pobres dinero, comida, becas o cualquier otra canonjía a cambio de ir a apoyar a gente que no conocen, que no van a conocer o que buscan el poder a punta de balazos.

Le cuento que el sábado pasado Morena intentó elegir sus dirigencias distritales en Jalisco para luego ir a la Convención Nacional a elegir a su dirigente; pero no pudieron, se liaron a golpes, se acusaron de traicionar a los jefes y, en Tepa, como en otros ocho cabeceras distritales, debieron suspender los procesos porque se robaron las urnas, se golpearon o hasta se dispararon con armas de fuego. Así se busca el poder al interior de ese partido, de ese movimiento.

Y claro que hay gente valiosa en ese y en otros partidos. Por supuesto que hay gente razonable, inteligente, como los hay en otros partidos. La gran duda es: ¿cómo llegan a los golpes por hacerse del poder en una región donde es limitada su posibilidad de triunfo?, y aún más, si en zonas sin proyección electoral como en Tepa, “revientan” sus asambleas a balazos, imaginemos de lo que son capaces en zonas donde son gobierno, donde ganaron diputaciones, Senadurías, gubernaturas…

Mal se está armando la cuarta transformación en Los Altos de Jalisco. Y pensar qué hay gente decente que pone sus esperanzas en estos Movimientos…

Las motos como problema, o solución

En la edición pasada el Semanario 7 días publicó en su primera página el problema que representan las motocicletas en la ciudad de Tepatitlán. Un problema serio de seguridad, de vialidad, de movilidad.

Las motos son un dolor de cabeza para la autoridad, para los automovilistas, para los transeúntes, si es cierto. Lo son.

Pero los motociclistas son una bendición para las señoras que piden su mandado, sus medicinas, la carne a domicilio.

Es más, las motos son un lujo para los mecánicos y para los restaurantes.

Vamos más allá, las motos son la gloria para las familias de 4 o 5 integrantes que viven en barrios a donde los urbanos no quieren pasar porque no les es negocio.

Tener una moto en Juan Pablo II, en Adobes, en San Carlos, en Popotes o en El Tablón es la única forma de mover a la familia sin tanto costo. En lugar de pagar la burra para 4 personas entre la casa, la escuela y el trabajo, sale más barato comprar una moto y pagarla en abonos. Por ello nos encontramos las motos sardinas a diario.

Ante este escenario, ante lo caro del transporte, ante la ausencia de una política efectiva de movilidad, la gente se mueve como puede, aunque en ello vaya la integridad, y a veces hasta la vida.

Por ello, esta semana algunas dependencias del gobierno hablarán de cómo atender este asunto. Como resolver la movilidad, el reparto de comida, la seguridad de los vecinos que nos encontramos en las calles. Ya no podemos hacernos los ciegos ni los locos ante el grave riesgo que representan las miles de motos circulando por la ciudad. Algo debemos hacer, y tal vez no sea muy popular ponernos en cintura entre todos.

Una primera idea a discutir es que las empresas que tienen reparto a domicilio capaciten a su gente. Le paguen decorosamente y les doten de artículos de protección, incluida la licencia de motociclista.

No es posible que en la recaudadora haya más de 17 mil motos con placas y en Tránsito apenas tengan unas 700 licencias de motocicletas expedidas.

Tampoco es posible que las farmacias, carnicerías, restaurantes, refaccionarías y demás negocios establecidos usen a las personas como artículos desechables, a quienes no les paguen salarios, no les eduquen y tampoco les otorguen pólizas de seguro.

Si es negocio, que le sumen el costo de la capacitación, que se comprometan a reducir riesgos y accidentes y que, si no lo hacen, no se les entregue la licencia para su negocio.

Pero del otro lado también tendremos a los usuarios de motos. Si no se adiestran, no traen permiso para conducir y no conocen el reglamento, pues que tampoco se les permita usar su moto.

Es una tarea titánica, sí. Dolorosa, sí, retadora también; pero no podemos seguir tirando a locos, haciendo que no pasa nada, cuando uno de los temas cotidianos, en la prensa o en la charla familiar, resulta la enorme cantidad de accidentes donde se involucra la motocicleta en Tepatitlán.

Es hora de hacer algo, de ponernos de acuerdo, de proponer soluciones y no solo mandar a los policías a que apliquen la ley. Eso solo provoca irritación social, molestias, gastos, pero no resuelve nada.

Los deportistas y sus espacios

En varias de las políticas públicas, Tepatitlán va en sentido contrario.

Aquí algunos ejemplos.

El municipio es uno de los principales productores de cárnicos y no tenemos un Rastro Municipal que cumpla con las normas mínimas de matanza animal. En Tepa se matan miles de animales al mes y son los empresarios los que deben hacer sus espacios para satisfacer sus necesidades. La autoridad sólo observa.

En Tepa tenemos atletas de alto rendimiento, varios jóvenes y no tan jóvenes ya recorren el mundo rompiendo marcas, estableciendo récords, trayendo medallas. Aquí no tenemos ni una pista para trotar digna. A duras penas tenemos tezontle tirado en un pedazo de tierra donde dos machuelos de concreto hacen parecer que hay una pista circular, alrededor de una cancha de futbol en alguna unidad deportiva. Si los atletas quieren prepararse, se van a la calle, literalmente, a hacer músculo, a desarrollar resistencia física y capacidad respiratoria. ¿Y su alimentación?, pues cada quien según sus posibilidades, ¿su seguimiento?, depende de su patrimonio.

En algunas fechas durante el año Tepa es sede de competencias nacionales, por ejemplo de campo traviesa, de ciclismo de montaña, de futbol, de taekwondo, de volibol, y al parecer ya viene el beisbol.

Todas las actividades, o en su gran mayoría son organizadas, promovidas, patrocinadas y difundidas por particulares.

Afortunadamente sigue habiendo gente de buena voluntad que saca de sus bolsillos para apoyar atletas; para patrocinar competencias, para impulsar talentos.

Ahora que comienza el segundo año de la administración municipal, y cuando en el Congreso del Estado se barajan ya los presupuestos para el próximo año, bien harían los funcionarios, locales y estatales, ejecutivos y legislativos, en ponerle cifras a sus deseos deportivos.

Que se vea el empeño. Que se note el interés… y el capital por promover el deporte. Esperamos saber pronto de un programa, de un proyecto, de una obra que dote a los deportistas de un espacio digno, tipo una pista de atletismo; un estadio de futbol, un estadio de béisbol o ya de plano un Multideportivo…

Porque no es solo en el Deporte.

En Tepa tenemos campeones de matemáticas, pero no hay una política pública de promoción de talentos. Son empresas privadas que buscan subsidios o patrocinios las que se encargan de fomentar la ciencia y la tecnología. Hay quien desde el gobierno sólo pide la foto para las redes.

Es lo que hay. O es lo que queremos que haya.

Tiempo de Presupuestos

Para el grueso de la población ésta es una temporada como cualquier otra.

Para el empleado promedio del gobierno, también.

Pero para los funcionarios responsables, septiembre representa el arranque del período trascendente cuando de manejo de recursos futuros se trata.

Me explico: Para los funcionarios municipales, a partir de septiembre y hasta el mes de diciembre es la época en la que se presentan propuestas de presupuestos para el ejercicio fiscal siguiente, es decir, desde ahora se habla ya de lo que se pretende invertir para el año 2020.

Si los funcionarios ya están en eso, pues felicidades. Si no, pues quién sabe qué están esperando.

Y en la palabra funcionarios caben los alcaldes, sí, pero también los regidores; los de mayoría y las minorías. También caben los directores, jefes y coordinadores, pero también las secretarias y los operativos, los técnicos (y los rudos), los asesores y los

ejecutivos. Todos.

Porque si no es ahora, entonces ya para diciembre, cuando se aprueben los presupuestos según las legislaciones, ya no habrá más que lamentos y mentadas.

Es desde ahora que cada funcionario debe estar atento a sus necesidades, pero también a sus compromisos.

Y es desde septiembre que cada uno de los que dirigen, administran o ejecutan programas de gobierno, deben estar atentos, para que luego no se anden con sorpresas de que no les llegó lo que en la cartita a Santaclaus le pusieron…

El presupuesto del 2020 será el “primero” que los actuales funcionarios harán desde el principio. Por lo menos el ejercicio 2019 pudo haberse dicho que hubo compromisos “pasados”. El año entrante será el más importante para las administraciones locales. Es el año completo que ellos planearán, ejecutarán y evaluarán, completo, sin pretextos. A ver de a cómo se pone el asunto.

Y será ese presupuesto con base a la experiencia del primer año de gobierno, con los tres niveles de gobierno en el ejercicio y con sus respectivos Planes de Desarrollo o Institucionales aprobados. A ver qué sale, a ver cómo les sale.

Que nadie se diga pues, desde la burocracia, sorprendido a partir de enero próximo porque no les llegará dinero, porque les llegará poco o porque no saben cuánto les darán.

Es tiempo de armar presupuestos, aunque algunos andan en temas más importantes para ellos, como las fiestas patrias, las fiestas patronales, las fiestas del pueblo o los días de asueto.